Publicado 22/10/2021 11:03CET

Túnez.- Ennahda dice que las medidas "inconstitucionales" del presidente "dañan la imagen" de Túnez

Archivo - El presidente del Parlamento de Túnez y líder del partido islamista Ennahda, Rachid Ghanuchi
Archivo - El presidente del Parlamento de Túnez y líder del partido islamista Ennahda, Rachid Ghanuchi - Chokri Mahjoub/ZUMA Wire/dpa - Archivo

MADRID, 22 Oct. (EUROPA PRESS) -

El partido islamista Ennahda ha afirmado que las medidas "inconstitucionales" adoptadas por el presidente de Túnez, Kais Saied, han "dañado la imagen" del país tras la revolución de 2011, que derivó en la salida del poder del entonces mandatario, Zine el Abidine ben Alí, en el marco de la conocida como 'Primavera Árabe'.

El partido, que es el que cuenta con mayor número de escaños en el Parlamento suspendido por Saied, ha resaltado que las medidas del presidente "han dañado los logros del país" y han causado "una crisis política sin precedentes", al tiempo que han afectado al proceso democrático.

Asimismo, ha resaltado que las decisiones del mandatario, quien además cesó al primer ministro, Hichem Mechichi, y se arrogó todas las competencias, "han provocado críticas a nivel nacional e internacional", según ha recogido la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.

El comunicado de Ennahda fue publicado horas después de que el Parlamento Europeo denunciara la maniobra del presidente, mostrara su preocupación por la concentración de poderes y reiterara la petición para la vuelta a la normalidad institucional.

Para ello, los eurodiputados pidieron en una resolución el retorno la reanudación de la actividad parlamentaria lo antes posible y que las autoridades anuncien una hoja de ruta clara para volver al funcionamiento democrático.

Saied aprobó el 11 de octubre la formación del nuevo Gobierno, encabezado por Najla Buden Romdhane, quien se convirtió así en la primera mujer en ocupar el cargo de primera ministra en el país africano, una decisión criticada por Ennahda, quien arguyó que el nuevo Ejecutivo no cuenta con el apoyo del Parlamento.

Túnez había sido considerado un modelo de transición tras la 'Primavera Árabe' de 2011, pero la lentitud de los avances ha derivado en un creciente malestar ciudadano. La crisis económica, la corrupción y, en el último año, la gestión de la pandemia, han contribuido a un hartazgo que ha derivado de nuevo en incertidumbre política.