Publicado 24/09/2021 09:33CET

Túnez.- El partido islamista Ennahda denuncia el "claro deseo" del presidente de Túnez de "tener el poder absoluto"

Archivo - El presidente del Parlamento de Túnez y líder del partido islamista Ennahda, Rachid Ghanuchi
Archivo - El presidente del Parlamento de Túnez y líder del partido islamista Ennahda, Rachid Ghanuchi - Chokri Mahjoub/ZUMA Wire/dpa - Archivo

Resalta que las medidas excepcionales aprobadas por Saied "suponen una suspensión real de la Constitución de 2014"

MADRID, 24 Sep. (EUROPA PRESS) -

El partido islamista Ennahda, que cuenta con la mayoría en el Parlamento suspendido por el presidente, Kais Saied, ha resaltado que las medidas excepcionales aprobadas por este último durante los últimos meses muestran su "claro deseo" de "tener el poder absoluto" y "cambiar la totalidad del sistema político".

Mohamed Gumani, miembro del comité ejecutivo de Ennahda, ha resaltado que las medidas aprobadas por decreto por Saied "suponen una suspensión real de la Constitución de 2014" y ha agregado que el mandatario "no tiene intención alguna de involucrar a los partidos políticos, las organizaciones nacionales o las fuerzas vidas del país".

Así, ha argumentado que el presidente "ha cancelado de forma efectiva todos los organismos de supervisión, ha mantenido la congelación del Parlamento y ha suspendido los pagos y beneficios de los parlamentarios y el personal del Parlamento sin disolverlo", según ha recogido la agencia estatal tunecina de noticias, TAP.

Gumani ha reseñado que esto supone "una cierta vergüenza" por parte del presidente y ha criticado que éste "sigue adoptando el método de la mentira, ya que suspende la Constitución y declara que está respetando partes de la misma".

"Al adoptar esta decisión, el jefe de Estado se ha puesto en una posición de golpe contra el proceso democrático y los principios de la revolución", ha recalcado, antes de incidir en que Ennahda "rechaza esta postura" y está abierto a la introducción de "enmendar" la Carta Magna para solucionar posibles problemas existentes.

Por último, ha apuntado que el partido islamista está dispuesto a contribuir a este proceso de revisión constitucional a través del diálogo y los proceso legales vigentes. "A pesar de los muchos errores cometidos durante la última década, no es posible regresar a la tiranía y sacrificar la sangre de los mártires", ha apuntado.

El político ha hecho así referencia a los muertos y heridos durante la represión de las movilizaciones que se desencadenaron en enero de 2011 y que derivaron en la dimisión del entonces presidente, Zine el Abidine ben Alí, en lo que fue considerado como el germen de la conocida como 'Primavera Árabe'.

Las críticas desde Ennahda han llegado después de que cuatro partidos políticos tunecinos --Corriente Democrática, Al Yuhmuri, Akef y Foro Democrático para el Trabajo y las Libertades-- denunciaran la decisión de Saied de prorrogar la suspensión del Parlamento y otras medidas excepcionales y recalcaran que esto "consagra el poder absoluto del mandatario".

Se trata de la tercera vez que el presidente amplia estas medidas excepcionales desde que el pasado mes de julio tomara plenos poderes y ordenara la destitución del hasta entonces primer ministro, Hichem Mechichi, tras varias jornadas de protestas.

Tras hacerse con todas las competencias, el presidente de Túnez afirmó que su decisión era una respuesta a las movilizaciones de los días previos contra la gestión de la pandemia, la corrupción y la grave crisis económica y defendió en todo momento que se fundamenta en la Constitución.

Aunque la Constitución de Túnez no permite la disolución del Parlamento, sí avala la suspensión de sus funciones durante un periodo de 30 días. Las acciones posteriores del presidente, con dos prórrogas de estas medidas incluidas, han sido condenadas por la oposición, que le acusan de llevar a cabo un "golpe de Estado".

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