Publicado 03/08/2021 09:32CET

Túnez.- El presidente de Túnez cesa a los ministros de Finanzas y Agricultura

Archivo - El presidente de Túnez, Kais Saied.
Archivo - El presidente de Túnez, Kais Saied. - Jdidi Wassim/SOPA Images via ZUM / DPA - Archivo

MADRID, 3 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Túnez, Kais Saied, ha anunciado el cese de los ministros de Finanzas y Agricultura, cerca de una semana después de suspender el Parlamento y acaparar los poderes ejecutivos, en lo que el principal partido del país ha tildado de "golpe de Estado".

Según las informaciones facilitadas por la agencia estatal tunecina de noticias, TAP, Saied ha cesado a Alí Kuli al frente de la cartera de Economía y a Mohamed Fazel Kraiem en Agricultura, sin que por el momento hayan trascendido los motivos de estas decisiones.

Asimismo, ha nombrado a Sihem Buqdiri y a Nizar ben Neyi al frente de Economía y Agricultura, respectivamente. Ambos han jurado ya sus cargos durante una ceremonia celebrada en el Palacio de Cartago en la que ha estado presente el propio Saied.

El mandatario ha subrayado la necesidad de lograr la justicia económica en el país y ha criticado la gestión de Kuli, al tiempo que ha pedido a Ben Neyi la "neutralidad del servicio público", antes de hablar de "abusos" durante los últimos años, incluidos dispositivos para realizar escuchas.

Saied ya cesó el 26 de julio a los ministros de Defensa y Justicia, Ibrahim Bartaji y Hasna ben Slimane, decisión que adoptó un día después de arrogarse todas las competencias y cesar al primer ministro, Hichem Mechichi, quien aceptó la decisión del presidente.

Por otra parte, varios parlamentarios críticos con Saied han sido detenidos durante los últimos días, incluido Faisal Tebini, arrestado el lunes en la ciudad de Nabeul en relación con una denuncia presentada en 2019 por la supuesta publicación de "noticias falsas" y "llamamientos a la desobediencia civil".

Aunque la Constitución de Túnez no permite la disolución del Parlamento, sí avala la suspensión de sus funciones durante un periodo de 30 días, algo a lo que se ha acogido el presidente del país para justificar su decisión, que llegó tras una serie de protestas contra el Gobierno por la gestión de la pandemia y la crisis económica.