Publicado 10/06/2020 17:02CET

Turquía dice que la iniciativa de Egipto para Libia "nació muerta" y recalca que Haftar "desaparecerá" si pierde apoyos

Siria/Turquía.- Turquía tilda de "hipócrita" que el Parlamento sirio reconozca e
Siria/Turquía.- Turquía tilda de "hipócrita" que el Parlamento sirio reconozca e - Carsten Koall/dpa - Archivo

MADRID, 10 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Gobierno de Turquía ha afirmado este miércoles que la reciente iniciativa planteada por Egipto para la guerra en Libia "nació muerta" y ha recalcado que el mariscal de campo Jalifa Haftar "desaparecerá" si pierde sus apoyos internacionales.

El ministro de Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, ha puesto en duda la "sinceridad" de la propuesta debido al apoyo de Egipto a Haftar, quien lanzó en abril de 2019 una ofensiva contra la capital, Trípoli, sede del Gobierno de unidad, respaldado por Naciones Unidas.

Asimismo, ha puesto en duda los motivos de Haftar, que hasta ahora había rechazado los llamamientos a un alto el fuego, y los ha vinculado con los varapalos militares que ha sufrido en las últimas semanas ante las fuerzas del Gobierno de unidad, al que Ankara da apoyo militar.

"Tras las recientes victorias del Gobierno (de unidad), piden una tregua debido a que Haftar ha empezado a perder sobre el terreno. Esto no es convincente ni sincero. Los esfuerzos de alto el fuego en El Cairo nacieron muertos", ha resaltado.

Cavusoglu ha argüido que "Haftar nunca quiso esto" y que "ni el Gobierno de unidad ni otros países estuvieron presentes en El Cairo", según ha informado la agencia estatal turca de noticias, Anatolia. "Un llamamiento de alto el fuego para salvar a Haftar no es sincero ni convincente para nosotros", ha reiterado.

Por ello, ha apostado por un alto el fuego que sea pactado en una plataforma en la que todas las partes estén presentes. "Si hay un consenso sobre una plataforma en la que todos se unan bajo el paraguas de la ONU, el alto el fuego será creíble y permanente", ha defendido.

Por ello, ha hecho hincapié en que Ankara ha trasladado a Moscú --que respalda a Haftar y que sí ha aplaudido la propuesta egipcia-- que "no considera la declaración de El Cairo realista o sincera y que, por tanto, no la apoya". "Mantendremos conversaciones con los rusos sobre Libia en los próximos días", ha desvelado.

El ministro de Exteriores turco ha rechazado además la posibilidad de que Haftar juegue papel alguno en el futuro político de Libia y ha recordado que ha violado todos los principios de alto el fuego alcanzados previamente, por lo que se ha eliminado a sí mismo de la ecuación.

"Declaró que no reconoce el acuerdo político (de 2015, del que surge el Gobierno de unidad) y anunció que se hacía con la administración del país (tras un golpe interno en abril contra las autoridades civiles asentadas en el este del país)", ha recordado.

Cavusoglu ha indicado que "Haftar se ha convertido en un golpista similar a un pirata". "Por supuesto, el pueblo libio decidirá, pero una persona así no debería tener papel alguno en la Administración libia porque los golpistas no deben estar ahí. Haftar perdió su oportunidad", ha remachado.

Por su parte, el ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, ha argumentado en declaraciones concedidas a la cadena de televisión turca A Haber que "si el apoyo que recibe es retirado, Haftar desaparecerá allí".

LA INICIATIVA DE EL CAIRO

La iniciativa de El Cairo, que incluía un alto el fuego a partir de este lunes, ha sido rechazada por el Gobierno de unidad, que han continuado sus avances hacia el este, lo que ha llevado a las fuerzas de Haftar a subrayar que mantendrán sus operaciones.

Las fuerzas leales a Trípoli, que tomaron la semana pasada el área del Gran Trípoli, han continuado su avance y han entrado en zonas de Sirte, mientras que el Gobierno de unidad ha rechazado negociar con Haftar citando sus violaciones previas de los acuerdos alcanzados.

Los recientes avances del Gobierno de unidad han llegado después de que las autoridades turcas firmaran un acuerdo con Trípoli que implicó una cooperación militar y derivó en un envío de militares turcos y rebeldes sirios --a los que Ankara apoya en la guerra contra Damasco-- para hacer frente a la ofensiva de Haftar.

El mariscal de campo, que esperaba que el anuncio de su ofensiva en abril de 2019 se viera seguido por una entrada triunfal en Trípoli en pocas semanas, ha sufrido una serie de varapalos que han puesto a sus fuerzas en desbandada hacia el este, a pesar del apoyo recibido por Egipto, Emiratos Árabes Unidos (EAU) y el Grupo Wagner, liderado por un aliado del presidente ruso, Vladimir Putin, que ha enviado mercenarios y equipamiento militar.

El Ejecutivo de Fayez Serraj ha rechazado ya desde hace meses entablar cualquier conversación con Haftar, al que no considera una parte de fiar en las negociaciones, debido a que el mariscal de campo ha roto varios de los borradores de acuerdo y ha continuado su ofensiva a pesar de los esfuerzos internacionales para lograr la paz.