Publicado 20/03/2021 17:59CET

Turquía.- El Gobierno turco asume el control del parque Gezi, foco de protestas contra Erdogan

Archivo - Protestas en el parque Gezi de Estambul
Archivo - Protestas en el parque Gezi de Estambul - CONTACTO PHOTO - Archivo

ESTAMBUL, 20 Mar. (DPA/EP) -

El parque Gezi en Estambul, en su día un epicentro de las protestas contra las autoridades turcas, se ha convertido desde este sábado en propiedad del Gobierno turco, que ha arrebatado la responsabilidad de manos de las autoridades de la ciudad.

En un tuit publicado viernes por la noche, la dirección de Fundaciones, parte del Ministerio de Turismo, ha explicado que el parque había sido entregado a su autoridad y ya no está bajo la jurisdicción del Ayuntamiento de Estambul.

El Gobierno de la ciudad, controlado por el Partido Republicano del Pueblo (CHP), principal partido de oposición del país, ha asegurado que impugnará la decisión de tomar el parque, uno de los últimos espacios verdes en el centro de Estambul.

La adquisición sigue un plan de la ciudad recientemente anunciado para reconstruir el área y ampliar la zona verde.

La ciudad dijo en una declaración escrita que nunca fue consultada sobre la decisión "ilegal", acusó al Gobierno del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, de protagonizar un acto de revanchismo y de intentar bloquear los servicios en Estambul.

En las elecciones locales de 2019, el CHP puso fin a un gobierno de casi 20 años de los conservadores islámicos de Erdogan y sus predecesores en las ciudades de Estambul, la capital, Ankara, entre otros centros principales.

En 2013, los planes del entonces primer ministro de reconstruir el parque Gezi provocaron protestas en todo el país. Un nuevo episodio de manifestaciones contra Erdogan, ahora presidente, se convirtieron en un escenario de brutalidad policial y varias muertes.

Erdogan calificó las manifestaciones como una conspiración internacional para derrocar a su gobierno. Después de casi ocho años, el presidente continúa atacando a los manifestantes de Gezi, a quienes describió en febrero como "inmorales y terroristas", según la agencia de noticias estatal Anadolu.