Publicado 26/11/2020 13:12CET

Turquía.- Turquía condena a cadena perpetua agravada a 29 personas por su papel en el intento de golpe de Estado de 2016

Una valla de la Policía de Turquía en una plaza en Estambul
Una valla de la Policía de Turquía en una plaza en Estambul - Jason Dean/ZUMA Wire/dpa - Archivo

MADRID, 26 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal de Turquía ha condenado este jueves a cadena perpetua agravada a 29 personas por su presunto papel en el intento de golpe de Estado de julio de 2016, que se saldó con más de 250 muertos, en un macroproceso en relación con los incidentes en la base aérea de Akinci durante la asonada.

Las sentencias dictadas contra 25 antiguos militares y cuatro civiles, las más duras posibles bajo la legislación turca desde la abolición de la pena de muerte, llegan al hilo de un proceso contra 475 personas, 365 de las cuales se encuentran detenidas, según ha informado el diario turco 'Daily Sabah'.

Entre los condenados figuran el teniente coronel Hasán Husnu Balikci, acusado de ejecutar un bombardeo contra el Parlamento, y el expiloto Muslim Macit, quien realizó un bombardeo cerca del Palacio Presidencial que se saldó con 15 muertos y siete heridos, según la denuncia de la Fiscalía.

Asimismo, han sido condenados el teniente Mustafá Mete JKaygusuz, acusado de enviar las instrucciones a los F-16 con los objetivos a bombardear, así como cuatro civiles --Kemal Batmaz, Harun Binis, Hakan Cicek y Nurettin Oruc-- que estuvieron detrás de la organización de las actividades desde la base durante la intentona.

La base aérea, situada al norte de la capital, Ankara, fue el lugar donde los golpistas establecieron un centro de mando para coordinar las actividades y fue el lugar en el que fue retenido el entonces jefe del Estado Mayor y actual ministro de Defensa, Hulusi Akar.

Uno de los acusados que hace frente al juicio en rebeldía es Fetulá Gulen, acusado por Ankara de ser el 'cerebro' del intento de golpe de Estado. El clérigo islamista, que reside en Estados Unidos desde 1999 en un exilio autoimpuesto, ha rechazado todas las acusaciones contra él.

El presidente del país, Recep Tayyip Erdogan, y Gulen eran aliados políticos hasta que la Policía y la Fiscalía, supuestos simpatizantes del clérigo, según el Gobierno turco, abrieron una investigación sobre corrupción en 2013 contra varios altos cargos del Ejecutivo.

Entonces, el mandatario turco acusó al clérigo de conspirar y erigir un Estado paralelo para derrocar al Gobierno con ayuda de la Policía y medios simpatizantes, iniciando una campaña de arrestos que se recrudeció tras el intento de asonada.

El alcance de la persecución de las personas supuestamente vinculadas con la intentona ha alarmado a las organizaciones de Derechos Humanos y a aliados occidentales de Turquía, que han acusado a Erdogan de haber puesto en marcha una purga para acabar con todos los críticos con su gestión.