Publicado 15/07/2021 18:35CET

Turquía.- Turquía conmemora el quinto aniversario del fallido golpe de Estado

Archivo - Manifestación contra el intento de golpe militar en Turquía
Archivo - Manifestación contra el intento de golpe militar en Turquía - DPA / DEPO PHOTOS - Archivo

El Gobierno sigue acusando al influyente clérigo Fetulá Gulen de orquestar la intentona

MADRID, 15 Jul. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades de Turquía han llevado a cabo este jueves ceremonias y eventos en conmemoración del quinto aniversario del intento de golpe de Estado que tuvo lugar el 15 de julio de 2016.

El presiente del país, Recep Tayyip Erdogan, ha acudido a primera hora al Monumento a los Mártires, donde ha depositado flores en honor a los caídos durante la intentona golpista. Posteriormente, el mandatario ha encabezado una ceremonia ante el Parlamento antes de desplazarse hasta Estambul, donde ha participado en varios actos.

Así, con motivo del llamado Día de la Unidad Nacional y la Democracia en Turquía, el presidente ha inaugurado un museo frente al complejo presidencial en Bestepe, el cual contiene ocho salas con información sobre golpes de Estado, tanto en Turquía como en otros países del mundo.

"Nunca podremos agradecer a los valientes hombres que, con sus sacrificios esa noche, dieron a nuestra nación y a nuestra democracia un brillante amanecer", ha aseverado Erdogan. "Mediante su resistencia el 15 de julio, nuestro pueblo no sólo evitó un golpe de Estado, sino que evitó un intento de ocupar a nuestro país", ha añadido.

Para el ministro de Defensa, Hulusi Akar, lo sucedido en julio de 2016 fue un "punto de inflexión para la democracia en Turquía y el mundo entero", tal y como ha recogido el diario 'Hurriyet'.

"Nuestra nación, prudente, no siguió los pasos de aquellos que querían distanciarse del Ejército y evitaron un plan de traición trazado por una organización terrorista. Protegieron a sus Fuerzas Armadas", ha matizado en relación con la jornada vivida hace cinco años, cuando miles de personas salieron a la calle para hacer frente a aquellos que pretendían sublevarse. Según cifras del Gobierno, más de 250 personas perdieron la vida.

En el intento de golpe participaron casi 8.000 soldados, 35 aviones (incluidos de combate), tres barcos, 37 helicópteros, 246 vehículos (incluidos 74 tanques) y cerca de 4.000 armas pequeñas, tal y como indica la agencia de noticias Anatolia.

El 15 de julio de 2016 la base militar Akinci, ahora llamada Muted, fue utilizada como centro de control por parte de los presuntos golpistas, que detuvieron además al entonces secretario de la Presidencia, el general Fahri Kasirga, y otros altos cargos, como el propio Akar.

Varios cazas bombardearon la Asamblea Nacional turca y el complejo presidencial, así como la sede de la Policía y del Turksat, la empresa que gestiona las comunicaciones por satélite del país.

Horas después, Erdogan instó en un mensaje televisado por el canal turco de la CNN a la población a salir a la calle para hacer frente a los responsables, lo que llevó a miles de personas a abandonar sus casas.

GULEN Y SU MOVIMIENTO

El Gobierno ha acusado en numerosas ocasiones al influyente clérigo Fetulá Gulen y su movimiento Hizmet (Servicio) de estar detrás de la intentona. Erdogan y Gulen --que vive en el exilio desde 1999-- eran aliados políticos hasta que la Policía y la Fiscalía, supuestos simpatizantes del clérigo, según el Gobierno turco, abrieron una investigación sobre corrupción en 2013 contra varios altos cargos del Ejecutivo.

El Gobierno turco considera que en el Ejército y otras instituciones estatales hay infiltrados de la red de Gulen, que ha negado su participación en el golpe y que desde 1999 vive en el estado norteamericano de Pensilvania.

Sin embargo, el mandatario turco acusó al clérigo de conspirar y erigir un Estado paralelo para derrocar al Gobierno con ayuda de la Policía y medios simpatizantes, iniciando una campaña de arrestos que se recrudeció tras el intento de asonada. Por su parte, Ankara a acusado a Estados Unidos de estar detrás del fallido golpe de Estado.

El alcance de la persecución de las personas supuestamente vinculadas con la intentona ha alarmado a las organizaciones de Derechos Humanos y a aliados occidentales de Turquía, que han acusado a Erdogan de haber puesto en marcha una purga para acabar con todos los críticos con su gestión.

Desde que tuvo lugar la intentona, más de 23.000 personas han sido expulsadas de las Fuerzas Armadas, según datos del Gobierno. Además, el ministro de Justicia turco, Abdulhamit Gul, ha cifrado en más de 3.900 el número de jueces y fiscales cesados desde el intento de golpe de Estado. Además, más de 130.000 funcionarios fueron destituidos, entre ellos profesores y agentes de Policía por mantener presuntos vínculos con la red de Gulen.

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