Publicado 21/10/2021 17:50CET

Ucrania alerta de que el gasoducto Nord Stream 2 tendrá un impacto negativo sobre su sistema de transporte de gas

Material para la construcción del gasoducto Nord Stream 2 entre Rusia y Alemania.
Material para la construcción del gasoducto Nord Stream 2 entre Rusia y Alemania. - Stefan Sauer/dpa

MADRID, 21 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las autoridades de Ucrania han aseverado este jueves que el gasoducto ruso Nord Stream 2, que llevará gas de Rusia a Alemania a través del mar Báltico, tendrá un impacto negativo sobre el sistema de transporte de gas ucraniano.

"El lanzamiento de Nord Stream 2 controlado por Gazprom impactará de manera negativa sobre nuestra capacidad para utilizar y mantener el sistema de transporte de gas en Ucrania en su configuración actual", ha dicho la portavoz de la operadora Gtsou, Olga Bielkova, en un comunicado.

Así, ha indicado que el nuevo gasoducto ruso podría poner en peligro la capacidad para facilitar el acceso de otros actores del mercado de gas en la Unión Europea a los depósitos gasísticos ucranianos, el comercio de gas entre los Estados miembro del bloque comunitario limítrofes con Ucrania, así como las posibilidades de transportar hidrógeno a Europa.

La ucraniana Gtsou insiste en que la compañía operadora de la nueva tubería Nord Stream 2 solo puede certificarse si separa por completo su actividad de la del gigante de la energía ruso Gazprom, como exige la legislación de la UE.

Las compañías estatales ucranianas de energía Naftogaz y Gtsou han presentado recientemente solicitudes al regulador de energía alemán Bundesnetzagentur para participar en el procedimiento de certificación de Nord Stream 2 como operador del gasoducto.

El gasoducto Nord Stream 2, que va desde la costa rusa a través del mar Báltico hasta Alemania, consta de dos tuberías con capacidad total para transportar 55.000 millones de metros cúbicos de gas al año. Gazprom anunció el 10 de septiembre la finalización del gasoducto.

Estados Unidos y Alemania alcanzaron en julio un acuerdo que permitirá finalizar el proyecto del gasoducto, al que inicialmente se opuso la Administración del presidente Joe Biden al considerar que se trataba de una iniciativa que Rusia podría usar para ganar influencia.