Archivo - FILED - 04 July 2011, Baden-Wuerttemberg, Karlsruhe: Euro coins lie on a Euro flag. Inflation in the euro area hit 10\% in September, the highest since the creation of the euro, according to the latest flash estimate from Eurostat, the EU statis - picture alliance / Uli Deck/dpa - Archivo
MADRID, 24 Jul. (EUROPA PRESS) -
La actividad de las empresas de la zona euro ha vuelto a expandirse en julio por primera vez en cuatro meses, según el dato adelantado del PMI compuesto, que ha alcanzado una lectura de 51,9 puntos, frente a los 50 del mes pasado, lo que supone el nivel más elevado del índice en cinco meses.
En concreto, en el mes de julio el PMI manufacturero ha subido a 52 puntos desde los 51,4 del mes anterior, su mejor lectura en tres meses, mientras que el PMI de servicios ha alcanzado los 51,6 enteros, frente a los 49,4 de junio, en máximos de cinco meses.
"En julio se está observando un bienvenido resurgimiento de la actividad económica en la zona euro, pero la volatilidad del entorno geopolítico hace que aún esté por verse si las buenas noticias pueden durar", ha comentado Chris Williamson, economista jefe de S&P Global Market Intelligence.
De tal manera, tras el estancamiento del segundo trimestre, se ha observado un cierto repunte en la demanda, lo que ha elevado el índice PMI a un nivel compatible con un crecimiento trimestral del PIB razonablemente sólido del 0,3%.
Entre los factores que han impulsado la recuperación en julio, destaca que el sector privado de Alemania haya crecido por primera vez en cuatro meses, con un PMI compuesto de 51,2 puntos, frente a los 49,5 de junio, mientras que la desaceleración económica francesa se ha suavizado a mínimos desde febrero, con un PMI compuesto de 49,6 enteros, frente a los 47,2 del mes anterior.
Esta mejora de la coyuntura al inicio del tercer trimestre se ha traducido en el primer aumento del empleo entre las empresas de la región en lo que va de 2026, aunque la tasa de creación de puestos de trabajo fue apenas marginal.
En cuanto a los precios, tal y como había ocurrido en junio, la tasa de inflación de los costes se ha desacelerado en julio a mínimos desde febrero, mientras que los precios pagados han seguido aumentando intensamente.
"Este hecho reducirá la presión para que el BCE imponga nuevas subidas de los tipos de interés a corto plazo", ha señalado Williamson, advirtiendo, sin embargo, de que la continuidad de todas estas buenas noticias en los próximos meses depende en gran medida de la situación en Oriente Próximo.
"La economía corre peligro de recaer si las presiones inflacionistas se intensifican de nuevo y las interrupciones de suministro, especialmente de la energía, descarrilan esta incipiente recuperación", ha apostillado.