Publicado 05/02/2021 18:03CET

UE.- Bélgica reabre las peluquerías tres meses después pero mantiene el cierre de la hostelería

Un hombre es vacunado contra la COVID-19 en Bélgica.
Un hombre es vacunado contra la COVID-19 en Bélgica. - Kurt Desplenter/BELGA/dpa

BRUSELAS, 5 Feb. (EUROPA PRESS) -

Bélgica empieza a relajar las medidas restrictivas impuestas el pasado mes de octubre contra la última ola de coronavirus con la reapertura de las peluquerías en la víspera de San Valentín, el sábado 13 de febrero, aunque deja para marzo la vuelta de otros negocios de "contacto" y sigue sin poner fecha al fin del cierre de la hostelería, a pesar de las protestas del sector.

Así lo han decidido las autoridades federales, regionales y locales en un consejo de concertación para analizar la evolución de la situación epidemiológica y estudiar las recomendaciones de los expertos para adaptar las medidas, en un momento en el que el número de contagios no se contiene pero sí el de ingresos hospitalarios y defunciones.

El objetivo es responder al hastío de los ciudadanos pero con una reapertura de servicios escalonada para poder medir su impacto, razón por la que abrirán primero las peluquerías, siguiendo protocolos estrictos de seguridad, y se deja para unas semanas después la vuelta de otros negocios como los de estética, masajes, tatuajes o barberías.

El primer ministro, Alexander de Croo, ha explicado que el comité de concertación ha optado por un enfoque "prudente" para iniciar la relajación de las medidas y ha defendido que estas decisiones tienen que ver con la reactivación económica, pero también con la atención al "bienestar" de los ciudadanos.

Así las cosas, el sábado 13 de febrero también se permitirá la reanudación de la actividad de zoológicos y parques de animales, mientras que unos días antes, el lunes, serán los centros de vacaciones y campings los que reabrirán sus puertas.

Además, Bélgica mantiene el cierre de su frontera al turismo y solo permite los viajes considerados "esenciales", para los que el viajero debe presentar una declaración jurada acreditando la razón ineludible del desplazamiento.

La obligación de presentar un test negativo de coronavirus para poder regresar al país se aplicará ahora a partir de los seis años de edad, y no de los doce como ocurría hasta ahora. También deberán realizarse un nuevo test a la llegada y guardar cuarentena.

El ministro de Sanidad, Frank Vandenbroucke, ha defendido el modelo de gestión belga para encarar la pandemia y ha recordado que, a diferencia de varios países vecinos, Bélgica ha mantenido las escuelas de primaria abiertas.

"Es un marco estable pero que requiere tiempo, sabemos que es un esfuerzo difícil", ha expresado el ministro, poniendo en valor que pese a las medidas estrictas no se ha reintroducido un confinamiento severo y se ha permitido a la población salir sin restricciones hasta el toque de queda de las 22:00 horas.

De este modo, Vanderbroucke ha insistido en las claves de la estrategia belga, basada en "vacunar, aislar a los contagiados o cuarentena para los expuestos a contactos de riesgo y realizar test a gran escala".

El comité de concertación volverán a analizar la evolución de la situación el 26 de febrero para decidir sobre la actividad de la hostelería y los establecimientos de ocio y entretenimiento de cara a una eventual apertura a mediados de marzo o abril.