Publicado 29/10/2021 21:20CET

UE.- Borrell descarta por el momento sanciones contra Etiopía ante la falta de acuerdo en el seno de la UE

El periodista Manuel Campo Vidal y el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell.
El periodista Manuel Campo Vidal y el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell. - FORO NEXT EDUCACIÓN

MADRID, 29 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, ha señalado este viernes que por el momento Bruselas no ha tomado una decisión al respecto sobre la posibilidad de emitir sanciones contra el Gobierno de Etiopía, aunque confía en alcanzar un acuerdo con las autoridades del país africano para evitar llegar hasta tal punto.

En un coloquio celebrado este viernes en Madrid a cargo de Foro Next Educación, Borrell ha confirmado para Europa Press que Bruselas todavía no ha tomado una decisión al respecto debido a la disparidad de opiniones entre los Estados miembros.

"Quizás más que sanciones, lo ideal sería alcanzar un acuerdo con las autoridades etíopes", sobre todo, apunta, en lo que respecta a permitir el paso de ayuda humanitaria a Tigray, que actualmente, en el mejor de los casos, "se está dando con cuenta gotas".

El jefe de la diplomacia europea descarta así por el momento las sanciones que hace una semana aventuró que Bruselas podía comenzar a elaborar contra el Gobierno etíope de cara al informe de Naciones Unidas sobre Derechos Humanos que se publicará el próximo 1 de noviembre.

En ese sentido, también ha confirmado que habrá más sanciones a Bielorrusia, que ha estado "convirtiendo al emigrante en arma arrojadiza", utilizando sus aerolíneas para llevar a personas migrantes ante las fronteras europeas. "Han convencido a los iraquíes para que llenen aviones hasta Minsk, y desde allí les llevan hasta Lituania y Polonia, haciéndoles creer que las fronteras son libres", ha contado.

En relación a estos flujos migratorios, Borrell ha lamentado que algunas sociedades europeas no sean partidarias de mezclarse con otras culturas, llegando incluso en ocasiones a discriminar por cuestiones de raza y religión, "lo que está en contra de los principios fundacionales de la Unión".

Aún considerado Europa un "oasis de libertades", reconoce que "hay países europeos que no se quieren mezclar", a diferencia de España, ha dicho, donde existe una sociedad "más abierta". Sin embargo, matiza, todos los Estados cuentan con "una capacidad de asimilación" determinada por lo que es necesario una migración "controlada".

PLAN DE CHOQUE PARA CENTROAMÉRICA

Borrell también ha abordado la situación migratoria en el triángulo centroamericano, una región para la que cree necesario un "plan de choque" desde la Unión Europea, pero con "una gran participación" de España, Portugal e incluso Francia.

"Los problema de gobernanza en América Central, las débiles instituciones, los altos índices pobreza y de violencia, algunos países como Nicaragua, en manos una dictadura, (...) no se solucionan con bombazos, como hemos visto en Afganistán, (...) ni levantando muros sino con instituciones", ha explicado.

Este "plan de choque para estabilizar" la región "sería una gran contribución para el bienestar de millones de personas", ha reafirmado Borrell, quien ha recalcado la importancia de contar con mayor presencia europea en Latinoamérica, "más allá de los mediáticos casos de Venezuela, Cuba y ahora Nicaragua", ante el avance de la influencia de otras potencias como China.

Por otro lado, Borrell ha vuelto a insistir en que la UE no tendrá un Ejército propio, "no existe alternativa a la defensa de Europa fuera de la OTAN", aunque ha reconocido la necesidad de llevar a cabo ciertas reformas debido al gran presupuesto que los países europeos invierten en defensa, en bloque lo mismo que China y casi cinco veces que Rusia.

Si bien ha insistido en que cada Estado miembro debe mantener sus propias capacidades de defensa, también ha defendido desplegar nuevas estrategias que complementen a la labor de la OTAN, "una agrupación de fuerzas que permitan movilizar recursos en nombre de la UE, donde es más fácil acudir de manera unida que por separado".