Publicado 28/01/2021 12:52CET

UE.- Bruselas investiga a Mondelez por restringir la competencia en el mercado del chocolate dentro de la UE

HANDOUT - 16 July 2020, Belgium, Brussels: EU Commissioner for Competition Margrethe Vestager gives a press conference at the European Commission headquarters. The European Commission is to investigate potential competition concerns related to the rapidly
HANDOUT - 16 July 2020, Belgium, Brussels: EU Commissioner for Competition Margrethe Vestager gives a press conference at the European Commission headquarters. The European Commission is to investigate potential competition concerns related to the rapidly - Jennifer Jacquemart/European Com / DPA - Archivo

BRUSELAS, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Comisión Europea ha informado este jueves del inicio de una investigación por posibles prácticas desleales del grupo Mondelez, al sospechar que actuó para restringir la competencia en una serie de mercados nacionales de productos como el chocolate, el café y galletas al poner trabas a la venta transfronterizo de sus artículos dentro del mercado único.

La vicepresidenta del Ejecutivo comunitario responsable de Competencia, Margrethe Vestager, ha explicado que sus servicios tratan de aclarar si el fabricante líder en el sector tomó una serie de medidas para complicar los flujos comerciales entre Estados miembro y levantar así los precios al consumidor de chocolates, galletas y café de sus marcas.

En concreto, la investigación busca aclarar si Mondelez puso trabas al "comercio paralelo" de sus artículos entre varios Estados miembro por la vía de acuerdos específicos o prácticas unilaterales, impidiendo que los minoristas pudieran adquirir los productos en un Estado miembro a menor precio y venderlos en otros países del mercado interior en donde los precios son más altos.

Entre las irregularidades que sospecha la Comisión figura limitar los territorios de venta dentro de la Unión Europea con acuerdos que especifican en qué países puede vender y en cuáles no, acuerdos para subir precios o limitar el volumen de las ventas a clientes que venden en distintos Estados miembro o restricciones en los idiomas del etiquetado.

En general, recuerda Bruselas, este tipo de comercio paralelo permite reducir los precios en los países en donde los productos se venden más caros, por lo que restringirlo puede suponer el aislamiento de un mercado nacional permitiendo al fabricante o proveedor facturar precios más altos en detrimento del consumidor.

El Ejecutivo comunitario también advierte de que estas restricciones pueden también reducir la variedad de la oferta a los consumidores europeos y considera que ello va en contra de las reglas de la UE.