Publicado 17/09/2020 20:43CET

La UE dice que sólo desplegaría observadores en Venezuela si hay "importantes cambios a las condiciones" de los comicios

Josep Borrell en su comparecencia en el Parlamento europeo, en Bruselas
Josep Borrell en su comparecencia en el Parlamento europeo, en Bruselas - Daina Le Lardic/European Parliam / DPA

MADRID, 17 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Unión Europea (UE) ha afirmado este jueves que sólo desplegaría a observadores electorales de cara a los comicios previstos para diciembre en Venezuela si hay "importantes cambios a las condiciones" para la celebración de la votación.

"Sólo unos importantes cambios a las condiciones y el marco temporal podrían permitir el despliegue de una misión de observación electoral de la UE", ha dicho el Alto Representante del bloque para Política Exterior y Seguridad Común, Josep Borrell.

Borrell ha destacado además que los países participantes en la reunión celebrada durante la jornada por el Grupo de Contacto para Venezuela han mostrado un "apoyo firme" a una "solución política negociada" para la crisis en el país sudamericano.

La diplomacia europea mantiene una serie de contactos con el objetivo de que en Venezuela se den las condiciones para celebrar unos comicios "creíbles" y considera que el aplazamiento de las elecciones daría margen para organizar unos comicios con garantías, incluida la posibilidad de desplegar observadores internacionales.

No obstante, la cita ha estado marcada por el informe de la ONU publicado este miércoles en el que se denuncian crímenes de lesa humanidad perpetrados o avalados por el Gobierno venezolano, en el marco de un patrón cuyas ramificaciones se extienden hasta el propio presidente, Nicolás Maduro, y para el que se podría solicitar la intervención del Tribunal Penal Internacional (TPI).

El grupo internacional de contacto está formado por Argentina --que se incorporó en agosto--, Bolivia, Costa Rica, Ecuador, la Unión Europea, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Panamá, Portugal, España, Suecia, Reino Unido y Uruguay.

Su objetivo es respaldar los esfuerzos para una salida pacífica y democrática de la crisis en Venezuela y facilitar el acceso y aumento de la ayuda humanitaria a este país, particularmente en el contexto actual de expansión de la pandemia de COVID-19.