UE.- Gónzalez cree que la UE está "distraída" con América Latina y "que ha sido el primer ausente en la región"

Actualizado 04/03/2006 0:26:50 CET

TOLEDO, 3 Mar. (EUROPA PRESS) -

El ex presidente del Gobierno Felipe González aseguró hoy que la Unión Europea está "distraída" con América Latina, ya que, aunque Europa es "el primer inversor, el primer socio comercial y el primer cooperante al desarrollo, es el primer ausente de la región".

González se manifestó así durante su intervención en la clausura de las jornadas del Centro Internacional de Toledo para la Paz organizadas en la capital regional, dedicadas a "La construcción de la paz a nivel regional: la experiencia del proceso de paz centroamericano".

En ese acto, aludió a otros conflictos como el de Oriente medio, donde "un pedacito pequeño de territorio" sigue siendo el "epicentro" que "contamina al conjunto", y añadió que, mientras no se resuelva, no se permitirá ni la estabilidad ni la paz.

Indicó que en todos los conflictos hay procesos comunes y elementos diferenciales que hay que reconocer, y que, a veces, se entra en una senda de "empate infinito" que obliga a la intervención de actores internacionales "facilitadores" que, como en el caso palestino-israelí, deben poner de acuerdo a los participantes para hacer sus concesiones.

Felipe González aseveró que la paz es una condición necesaria "para casi todo" pero "no suficiente", ya que la condición suficiente es que se apliquen unas reglas del juego "si fuera posible consensuadas" y que haya proyectos que sean capaces de desarrollar económica y socialmente a las sociedades que han padecido esas tragedias.

Defendió la necesidad de aprender de cada conflicto nacional o regional, destacando cómo en algunos se avanza cuando las partes enfrentadas son capaces de estar solos sentados cara a cara, y en otros, quien gana, impone tal condición a los vencidos que sólo se siembra la semilla para el siguiente conflicto.

El ex presidente del Gobierno aludió a la época en la que España recuperó sus libertades "sobre un esfuerzo de reconciliación nacional que tenía un complemento de pacto que definía las reglas del juego", en base a un consenso que algunos "nos quieren todavía cobrar", cuando, a su juicio, el consenso "no fue ningún sacrificio para nadie".

Finalmente, aseguró que, "lo más doloroso que un gobernante tiene que decir es que la paz exige a veces ciertos sacrificios de nuestra concepción de la justicia individual", y son ellos --los gobernantes-- "los que están expuestos a la crítica de los ciudadanos, que sienten el dolor de su pérdida de manera insustituible", aunque, como advirtió previamente, si "todo el mundo tuviera que cobrar íntegras todas sus cuentas la paz no sería posible casi nunca".

REVISIONISMO POLÉMICO.

Previamente, el ex ministro de Asuntos Exteriores de Israel y vicepresidente del Centro Internacional de Toledo para la Paz, Shlomo Ben-Ami, presentó al ex presidente como una figura que puso las bases del "nuevo ordenamiento territorial de España, que en este momento está siendo objeto de un cierto revisionismo polémico".

Resaltó logros conseguidos durante el Gobierno de González en bienestar social y economía, y el "espectacular y valiente" cambio adoptado en materia de política exterior española, que definió como "ponderada y prudente", y con la que se consiguió superar la "carga pesada" del "morbo americano", que ahora ha aparecido con tanta fuerza como durante la guerra de Irak.

En el acto también estuvo presente el responsable del Ejecutivo regional, José María Barreda, quien resaltó las dificultades que, a veces, existe para conseguir la paz entre los más cercanos y pidió a los responsables políticos que no lancen mensajes que inviten al cainismo, aplaudió el importante trabajo que realizan instituciones como el Centro Internacional de Toledo para la Paz.