Publicado 18/11/2020 20:03CET

UE.- Los líderes de la UE pedirán este jueves explicaciones a Orban por vetar el fondo de recuperación

BRUSELAS, 18 Nov. (EUROPA PRESS) -

Los jefes de Estado y de Gobierno de la Unión Europea pedirán este jueves explicaciones al primer ministro de Hungría, Viktor Orban, por haber vetado, junto con Polonia, la ratificación del presupuesto del bloque y el fondo de recuperación debido a su rechazo a vincular las ayudas comunitarias y el respeto al Estado de derecho.

La reunión por videoconferencia que los líderes europeos tendrán a partir de las 18.00 horas tenía como único punto en la agenda seguir coordinando al máximo nivel la respuesta de la UE a la segunda ola de la pandemia de coronavirus, en especial para avanzar en el reconocimiento mutuo de las pruebas rápidas de antígenos o la estrategia de vacunación.

Sin embargo, el veto de Polonia y Hungría se colará en el encuentro virtual y, aunque se descarta que sirva para encontrar una solución, el resto de capitales espera explicaciones y mayor precisión de parte de los dos socios del Este sobre sus pretensiones.

"Es Orban el que tiene que plantearse si quiere seguir manteniendo este pulso por razones ideológicas", han expresado fuentes diplomáticas, que apuntan a que son los gobiernos húngaro y polaco los que tienen que hacer "la reflexión" sobre lo que pretenden.

En particular, Hungría y Polonia se niegan a ratificar el presupuesto de la Unión Europea para los próximos siete años y nuevo techo de recursos propios de la UE, que permite a la Comisión Europea acudir a los mercados financieros para emitir la deuda con la que financiará el plan anti-COVID.

La única razón es que se oponen al mecanismo que han aprobado el resto de socios comunitarios y que permitirá suspender el desembolso de ayudas europeas a aquellos países que han violado los principios fundamentales del Estado de derecho.

Los gobiernos de Orban y el primer ministro polaco, Mareusz Morawiecki, consideran que este sistema es contrario a los propios Tratados de la UE porque no ofrece las garantías jurídicas básicas. Consideran, en particular, que el análisis se basará en cuestiones "ideológicas" y "arbitrarias" y no tratará de la misma forma a todos los Estados miembros.

Sin embargo, el acuerdo sobre la condicionalidad ya recoge un delicado equilibrio entre las sensibilidades de los Estados miembros y del Parlamento Europeo, cuyos jefes de filas han advertido de que no harán más "concesiones" al respecto.

COORDINACIÓN FRENTE A LA PANDEMIA

Aunque la polémica por los presupuestos lo ha dejado en segundo plano, el primer objetivo de esta cumbre telemática era el seguimiento de la pandemia y cómo mejorar la coordinación en la respuesta a la crisis del coronavirus, cuando la mayoría de los Estados miembros han retomado medidas severas de confinamiento para contener la segunda ola de contagios.

Una de las claves en la reflexión para una mejor coordinación será precisamente cómo proceder al levantamiento progresivo de las medidas restrictivas cuando mejoren los datos de incidencia para evitar que una relajación precipitada se tradujera en una tercera ola durante el invierno.

Los líderes se comprometieron en septiembre a mantener al máximo nivel las discusiones sobre una respuesta coordinada y en ese marco este jueves hablarán de los test rápidos de antígenos y las condiciones que deberían cumplir para que sus resultados sean reconocidos en todos los Estados miembro, para evitar que un viajero sea rechazado en destino porque este país no confía en el método seguido en otro socio.

Los mandatarios tendrán sobre la mesa las recomendaciones que la Comisión Europea publicó la víspera apelando al reconocimiento mutuo de los test, advirtiendo de que se deben utilizar con cautela porque faltan datos sobre su efectividad en pacientes asintomáticos y señalando una serie de criterios para reforzar su fiabilidad, por ejemplo asegurando que los test los realiza personal sanitario y otros agentes "especialmente formados para ello".

Los jefes de Estado y de Gobierno también abordarán la estrategia de vacunación para evitar la descoordinación o problemas logísticos en el transporte y conservación de la vacuna cuando se apruebe alguna de las candidatas sobre las que trabajan distintos laboratorios.