Publicado 02/03/2021 13:25CET

UE.- La UE recibió más de 2.500 alertas por productos peligrosos o fraudulentos, el 9% ligados a protección contra COVID

Archivo - Esta imagen de microscopio electrónico del Instituto estadounidense de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID), coloreada digitalmente, muestra el SARS-CoV-2.
Archivo - Esta imagen de microscopio electrónico del Instituto estadounidense de Alergia y Enfermedades Infecciosas (NIAID), coloreada digitalmente, muestra el SARS-CoV-2. - NIAID-RML - Archivo

BRUSELAS, 2 Mar. (EUROPA PRESS) -

El sistema de alerta rápida para detectar productos peligrosos para el consumo en la Unión Europea registró más de 2.500 alertas durante el año pasado, en su mayoría relacionadas con juguetes, vehículos a motor y electrónica, si bien hasta un 9% del total estuco relacionado con artículos peligrosos o fraudulentos comercializados para la protección frente al coronavirus.

Entre los artículos relacionados con la pandemia que han despertado las alarmas en los controles del mercado europeo destacan mascarillas que no ofrecían la protección anunciada (161), pero también se detectaron otros materiales de protección fraudulentos o peligrosos como batas (tres) o geles desinfectantes (13).

Los servicios comunitarios recuerdan el riesgo, por ejemplo, de la compra de hidrogeles desinfectantes que no cumplen los estándares porque contienen sustancias tóxicas como el metanol, que puede provocar ceguera o intoxicaciones graves.

Otro ejemplo de riesgo expuesto por la Comisión son los equipos dotados de fuentes de luz ultravioleta que exponían a los usuarios a una fuerte radiación que provoca irritaciones cutáneas, siendo un total de 18 los casos alertados.

De manera general, el sistema contó el pasado año un total de 2.253 casos de alerta en alguno de los 31 países que participan en la red de seguridad común -con Noruega, Islandia, Liechtenstein y Reino Unido además de la UE--. Apenas siete se registraron en España.

Las alertas notificadas al sistema europeo generaron hasta 5.377 actuaciones en los países de la red contra los artículos peligrosos, lo que se traduce en un incremento del 20% en las medidas tomadas de un año a otro contra este tipo de fraudes.

Los riesgos más frecuentes que presentan los productos retirados tienen que ver con el peligro de lesiones por su uso (25 %), presencia de químicos tóxicos (18 %) y el riesgo de asfixia para los niños (13 %).