Publicado 09/12/2021 12:15CET

Uganda.- Condenados a penas de cárcel dos soldados por la muerte de manifestantes en noviembre de 2020 en Uganda

Archivo - Un soldado en Uganda
Archivo - Un soldado en Uganda - SALLY HAYDEN / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 9 Dic. (EUROPA PRESS) -

Un tribunal militar de Uganda ha condenado a penas de cárcel a dos soldados por la muerte de manifestantes durante las protestas en octubre de 2020 tras la detención del principal líder opositor del país, Robert Kyagulanyi, conocido popularmente como Bobi Wine.

Augustine Mugisha, uno de los acusados, ha sido sentenciado a cadena perpetua tras admitir su papel en la muerte de un miembro de una Unidad de Defensa Local y de un civil en Nansana, quienes recibieron sendos disparos en la cabeza.

"Los disparos a la cabeza no son disparos para inutilizar", ha indicado el fiscal Paul Rwabwogo, quien ha resaltado que Mugisha "mató a ambos para acabar con las pruebas dado que (las víctimas) eran amigos".

Asimismo, Mustafa Ssali ha sido condenado a 35 años de cárcel por la muerte de un manifestante en Wandegeya, después de que igualmente admitiera su culpabilidad. La víctima recibió un disparo cuando estaba siendo introducida en una celda.

Tras el anuncio de las sentencias, Zahara Namyalo, viuda del fallecido en Wandegeya, ha resaltado que nadie informó a la familia sobre la existencia de un proceso judicial contra los supuestos responsables del suceso, según ha informado el diario ugandés 'Monitor'.

"La vedad es que estoy sorprendida por el hecho de que hubiera un caso en marcha", ha manifestado, antes de subrayar que "la sentencia a 35 años de cárcel es laxa". "Voy a hablar con mis abogados sobre los nuevos pasos", ha zanjado.

Las protestas, desencadenadas tras la detención de Bobi Wine durante un acto de campaña de cara a las presidenciales de enero de 2021, se saldaron con más de 50 muertos a manos de las fuerzas de seguridad, en medio de las denuncias de la oposición y la comunidad internacional.

El mandatario, Yoweri Museveni, obtuvo la reelección en dichos comicios con un 58 por ciento de los votos, frente al 35 recabado por Kyagulanyi, quien se negó a aceptar los resultados y denunció un fraude para favorecer al presidente.