Uganda.- Detenidos varios periodistas durante una manifestación contra la violencia policial en Uganda

Publicado 04/11/2019 16:57:17CET

El destacado opositor Kizza Besigye es detenido en otra protesta en Kampala

MADRID, 4 Nov. (EUROPA PRESS) -

La Policía de Uganda ha detenido este lunes a varios periodistas durante una protesta contra la violencia de las fuerzas de seguridad en la capital del país, Kampala, que ha derivado en unos enfrentamientos en los que los agentes han empleado gases lacrimógenos y han efectuado disparos al aire.

Periodistas de la Asociación de Periodistas de Uganda (UJA), la Asociación de Prensa Parlamentaria de Uganda (UPPA) y la Red de Derechos Humanos para los Periodistas (HNRJ), habían convocado la protesta para presentar una petición a la Policía contra los episodios de violencia contra los profesionales del sector.

El presidente de la UJA, Bashir Kazibwe, anunció la semana pasada un bloqueo a la información sobre las actividades policiales para denunciar la "brutalidad coordinada" contra los periodistas en el país, según el diario local 'The Observer'.

Los incidentes alcanzaron su culmen la semana pasada durante una protesta universitaria en la que los policías antidisturbios actuaron con especial dureza contra los reporteros que se encontraban cubriendo la manifestación.

Durante la misma, tres fotoperiodistas resultaron heridos tras ser alcanzados por botes de gases lacrimógenos lanzados por la Policía, mientras que otros tres resultaron heridos por golpes propinados por los agentes.

En la protesta de este lunes han sido detenidos el presidente de la UPPA, Moses Mulondo, el periodista de 'Daily Monitor' Damelie Mukhaye y el de KTV Siraje Kiberu, según el citado medio.

Por su parte, el portavoz de la Policía Metropolitana de Kampala, Patrick Onyango, ha negado que hayan sido arrestado y ha argumentado que se encuentran bajo custodia como "medida de seguridad", sin dar más detalles.

Flavia Diana Nandudu, directora de programas de HRNJ en Uganda, ha elevado a ocho los detenidos, al tiempo que ha agregado que todos han sido liberados horas después, tal y como ha recogido la agencia de noticias Reuters.

DETENIDO UN DESTACADO OPOSITOR

Por otra parte, las fuerzas de seguridad ugandesas han detenido durante la jornada al destacado opositor Kizza Besigye cuando se dirigía a un acto del Foro para el Cambio Democrático (FDC).

Según las informaciones del diario 'Daily Monitor', los agentes han reventado la luna delantera del vehículo en el que viajaba antes de sacarle de él y trasladarle a una comisaría.

Las autoridades han impedido este lunes que varios miembros del FDC celebraran una rueda de prensa en el Estado Nacional Mandela, al que se dirigía Besigye en el momento de su detención.

Los seguidores del partido han iniciado una marcha hacia el lugar y han sido interceptados por las fuerzas de seguridad, que han empleado gases lacrimógenos y han detenido a varios de ellos.

Ante la situación, han intentado detener a los líderes de FDC para poner fin a la protesta, si bien Besigye ha continuado saludando a los presentes desde el interior, tras lo que los agentes han procedido a sacarle de su interior.

La Policía ha argumentado que el FDC no contaba con permiso para celebrar el acto en ese lugar y que el destacado opositor "desafió las órdenes policiales y aparcó su vehículo en medio de la carretera, bloqueando y causando inconvenientes a otros usuarios de la misma".

"Hasta el momento no se han presentado cargos contra él, pero los investigadores están recabando pruebas", ha remachado Onyango.

El presidente ugandés, Yoweri Museveni, uno de los mandatarios de África que más tiempo lleva en el cargo --desde 1986--, obtuvo un nuevo mandato de cinco años en 2016 en unas elecciones que la oposición consideró fraudulentas, extremo que él niega.

Los críticos acusan a Museveni de utilizar las fuerzas de seguridad y el poder judicial para reprimir a la oposición y aseguran que las autoridades del Gobierno no son castigadas por los casos de corrupción.

El encarcelamiento de líderes opositores forma parte de la rutina de las fuerzas de seguridad, que en muchas ocasiones han sido criticadas por su extrema dureza a la hora de reprimir las protestas y manifestaciones.