Publicado 20/11/2020 10:17CET

Uganda.- HRW acusa al Gobierno ugandés de utilizar el coronavirus como excusa para reprimir a la oposición

El candidato opositor a la Presidencia de Uganda, Robert Kyagulanyi, conocido popularmente como Bobi Wine
El candidato opositor a la Presidencia de Uganda, Robert Kyagulanyi, conocido popularmente como Bobi Wine - 2017 GETTY IMAGES / JAMIE MCCARTHY - Archivo

MADRID, 20 Nov. (EUROPA PRESS) -

La ONG pro Derechos Humanos Human Rights Watch (HRW) ha pronosticado un panorama aciago de cara las próximas elecciones presidenciales de enero en Uganda tras la detención este miércoles del principal candidato opositor, Robert Kyagulanyi, por saltarse las restricciones sanitarias en plena pandemia de coronavirus; un mero "pretexto", a juicio del grupo, que el Gobierno está empleando para silenciar a los críticos y disidentes.

Según un comunicado publicado este viernes por HRW, desde que las fuerzas de seguridad comenzaron a imponer las medidas contra la COVID-19 declaradas por el Gobierno a principios de año, han abierto fuego contra civiles, y apaleado y arrestado con arbitrariedad a cientos de personas, entre ellas vendedores, periodistas y miembros de la comunidad LGTB.

Esta espiral de abusos y detenciones tocó fondo el pasado miércoles, cuando Kyagulanyi, candidato de la opositora Plataforma Nacional Unida y conocido popularmente como Bobi Wine, fue detenido antes de comenzar un mitin en la localidad ugandesa de Luuka, en el este del país, en lo que parecía solo un nuevo episodio de sus encontronazos con la Policía.

Sin embargo, la detención ocurrió en un ambiente de tensión extraordinariamente cargado tras constantes denuncias de irregularidades contra el actual presidente, Yoweri Museveni, al que la oposición acusa de aferrarse al poder en busca de un sexto mandato para el que ha tenido que aprobar una enmienda constitucional con el objetivo de eliminar las restricciones de edad para ocupar la Presidencia.

En esta situación tan caldeada, cientos de enfervorecidos partidarios de Kyagulanyi se echaron a las calles para exigir su liberación inmediata. La respuesta policial concluyó en uno de los peores episodios de violencia vistos en meses dentro del país africano; uno que se ha saldado por el momento con al menos 16 muertos y 45 heridos debido a la represión de las fuerzas de seguridad.

Ese mismo día, y en la localidad septentrional de Gulu, la Policía también arrestó durante unas horas al candidato del partido opositor Foro por el Cambio Democrático (FDC), Patrick Oboi Amurat, por "planear una marcha no autorizada".

Para el analista de HRW Oryem Nyeko, "este repunte de la violencia tan al principio de la campaña no augura nada bueno para las próximas semanas" en un país donde, a su juicio, "las autoridades han empleado las normas sanitarias como una excusa para ejercer la represión violenta de la oposición en lugar de garantizar un espacio seguro para la celebración de elecciones libres y justas".

En este sentido, HRW asegura que las restricciones no se han aplicado a las marchas del partido del Gobierno, el Movimiento de Resistencia Nacional (NRM), a pesar de "haber atraído a multitudes de tamaño parecido" a las de la oposición en localidades como Kotido o Gulu.

Por todo ello, HRW exige al Gobierno la liberación inmediata de todos los detenidos políticos y a la Policía que actúe dentro de los límites razonables del uso de la fuerza. "Lo que tendría que hacer el Gobierno ugandés es centrarse en garantizar que las fuerzas de seguridad respeten el Estado de derecho, sean responsabilizadas de sus abusos, y actúen de manera imparcial", concluye la organización.

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