Publicado 07/02/2021 13:35CET

Úlster.- Piden la dimisión del jefe de la Policía norirlandesa tras la detención de una víctima de un ataque unionista

17 March 2020, Northern Ireland, Belfast: Police Service of Northern Ireland (PSNI) officers patrol the student area of Belfast known as the Holylands on St Patrick's Day. Due to Coronavirus Belfast City Council cancelled the festivities for the safety of
17 March 2020, Northern Ireland, Belfast: Police Service of Northern Ireland (PSNI) officers patrol the student area of Belfast known as the Holylands on St Patrick's Day. Due to Coronavirus Belfast City Council cancelled the festivities for the safety of - Liam Mcburney/PA Wire/dpa - Archivo

MADRID, 7 Feb. (EUROPA PRESS) -

Diversas voces políticas han pedido la dimisión del jefe del Servicio de Policía de Irlanda del Norte (PSNI), Simon Byrne, después de la intervención contra una concentración en Belfast en memoria de las víctimas de un atentado unionista perpetrado en 1992 y que se saldó con la muerte de cinco personas. Durante la concentración fue detenido uno de los heridos en el atentado.

"Si ahora dimito solo dejaría los mismos problemas a quien me reemplazara. Esto tiene que ver con el liderazgo, con la calma y el enfoque", declaró Byrne el sábado por la tarde.

Byrne ha pedido perdón por la intervención policial, pero ha rechazado la posibilidad de dimitir por este incidente, por el que ha un agente ha sido suspendido y otro ha sido enviado a otro destino.

El detenido es Mark Sykes, uno de los heridos por los disparos de los unionistas que irrumpieron el 5 de febrero de 1992 en una casa de apuestas y mataron a cinco personas, incluido un hermano de Sykes. Otras nueve personas resultaron heridas.

Sykes fue puesto en libertad unas horas después. El arresto ha sido criticado desde el gobernante Partido Unionista Democrático (DUP), que considera que la detención fue "precipitada".

El partido republicano Sinn Féin, socio minoritario del Gobierno norirlandés, ha calificado de "gesto" la petición de perdón de Byrne, aunque creo que "no deshace el daño a la confianza de la población en la Policía", en palabras de su líder, Mary Lou McDonald.