Actualizado 20/01/2006 21:57:40 +00:00 CET

Uruguay.- El ministro uruguayo de Exteriores se niega a recibir a un activista de Greenpeace

MONTEVIDEO, 20 Ene. (EP/AP) -

El ministro uruguayo de Asuntos Exteriores, Reinaldo Gargano, se negó hoy a recibir a un representante de la organización Greenpeace, quien ha realizando acciones de protesta contra la construcción de dos plantas de celulosa en Uruguay.

El representante regional de la organización para Argentina, Chile y Uruguay, Juan Carlos Villalonga, llegó hasta las puertas de la sede ministerial con la intención de entrevistarse con Gargano, pero una funcionaria apostada en la puerta le impidió el ingreso y le comunicó que el canciller no iba a recibirlo.

Según explicó Villalonga a la prensa, la intención era entregarle las llaves de los candados con los que algunos activistas de Greenpeace se encadenaron en la noche del miércoles en Argentina a al menos tres camiones cargados con materiales de construcción para una planta de celulosa que se está levantando en la margen oriental del río Uruguay.

Villalonga dijo que enviarán copias de las llaves por correo a las autoridades uruguayas y también a las autoridades argentinas para simbolizar que la solución del conflicto está en manos de los gobiernos.

CORTES DE VÍAS

En declaraciones a la prensa, Gargano aseguró que "la cancillería uruguaya no está dispuesta a actuar en esa materia porque el hecho no sucedió en territorio uruguayo, se dio en territorio argentino y es el Gobierno argentino el que tiene que actuar".

La papelera está siendo levantada por la firma finlandesa Botnia en las cercanías de la ciudad de Fray Bentos, a unos 300 kilómetros al noroeste de la capital.

Desde finales de 2005, organizaciones ambientalistas argentinas, con el respaldo del Gobierno provincial de Entre Ríos y de la municipalidad de la ciudad de Gualeguaychú, han bloqueado esporádicamente el paso al puente binacional San Martín, que es la principal ruta de comunicación terrestre entre ambos países platenses.

Pese a las protestas, el Gobierno uruguayo ha dicho que no dará marcha atrás en la habilitación de la planta de Botnia y la de la empresa española Ence, y aseguró que se aplicarán controles ambientales rigurosos para impedir daños ecológicos.