Uruguay.- Uruguay tacha de "tontería mayúscula" la propuesta argentina de modificar el blanqueo en las plantas papeleras

Actualizado 24/01/2006 17:11:11 CET

El Gobernador de Entre Rios apoya la propuesta de Greenpeace de 'Produccion Limpia', que supondría abandonar el uso del cloro

MADRID, 24 Ene. (EUROPA PRESS) -

El ministro interino de Medio Ambiente de Uruguay, Jaime Igorra calificó estos días como "tontería mayúscula" la nueva propuesta del gobernador de la Provincia argentina de Entre Rios, Jorge Busti que señaló la posibilidad de que las plantas papeleras que se proyecta instalar en la ciudad de Fray Bentos, sobre el Río Uruguay, --que ambos países comparten--, modifiquen su técnica de blanqueo de la pulpa de celulosa, tras lo que "desterró" cualquier acuerdo con Argentina en este aspecto.

Según recoge el diario local 'El País', El gobierno uruguayo rechazó la posibilidad de modificar a petición de Argentina el sistema de blanqueo que utilizarán las empresas responsables de los proyectos, ENCE y Botnia, en el proceso de blanqueo del papel tal como sugiriera Busti, que recibió y apoyó posteriormente una propuesta de Greenpeace.

La tecnología de producción de pulpa de papel prevista en el diseño de las plantas de celulosa que se instalarán en Fray Bentos será la denominada ECF (Elementary Chlorine Free), que significa 'Libre de Cloro Elemental', un sistema que utiliza compuestos clorados para hacer blanco el papel.

El ECF utiliza como reactivo el dióxido de cloro. Este genera compuestos con una sola sustitución de cloro en la molécula de lignina ('cemento' que une las fibras de la madera) y no tiene la toxicidad de los derivados del cloro elemental.

El otro sistema utilizado mundialmente en el blanqueo de la pasta de celulosa es el denominado TCF (Totally Chlorine Free), 'totalmente libre de cloro'. Este método utiliza alternativas como el oxígeno o el peróxido de hidrógeno y se elimina por completo el uso del cloro, aunque con un coste de producción mayor.

Desde que comenzara el conflicto entre ambos países por la instalación de estas industrias, Greenpeace siempre ha señalado que respaldará la instalación de las plantas si éstas utilizan una técnica "totalmente libre de cloro" (TCF) y basada en un sistema de oxígeno. La ONG señala que la pasta puede ser blanqueada con métodos que no emplean cloro, y esta tecnología "ha demostrado ser eficiente, posible y económicamente conveniente".

Por su parte, Busti, señaló que llevará al presidente argentino, Néstor Kirchner, la propuesta de que se reclame a ambas empresas un cambio tecnológico en sus instalaciones antes de seguir adelante con los proyectos. "El cloro produce dioxina, furano y azufre, que son los elementos más contaminantes", señaló. Sin embargo, ni siquiera esta alternativa parece poder abrir una brecha en la férrea defensa de las papeleras que realiza el gobierno uruguayo de Tabaré Vázquez.

A juicio del ministro de Medio Ambiente uruguayo el reclamo de Greenpeace es "una tontería mayúscula", porque la ONG "le está reclamando a Uruguay lo que no le reclama a Argentina ni a Brasil", apuntó ayer, al tiempo que señaló que la modificación del proceso de producción de papel resulta "una imposición económica".

Igorra señaló al diario 'Últimas Noticias' que "si Greenpeace consigue una legislación internacional para que todos los países produzcan papel en iguales condiciones, se podría modificar el proceso", pero en caso contrario las papeleras uruguayas "podrían producir sólo papel de embalaje y papel higiénico, porque no tendrían entrada en otros mercados".

Asimismo, Igorra defendió el hecho de que se concentre una alta producción en estas dos plantas, ya que ello aumenta las posibilidades de control ambiental, en contraste con lo que sucede en Argentina, que tienen varias plantas de celulosa de pequeño tamaño diseminadas en varios puntos del país.

NUEVO ENCUENTRO

Kirchner y Busti mantendrán un nuevo encuentro que previsiblemente se realizará esta semana, y que servirá para estudiar la propuesta de Greenpeace. A la reunión acudirá también el canciller Jorge Taiana para estudiar diversas alternativas, además de la iniciativa de Producción Limpia de la ONG. Busti considera que "el 99 por ciento de los entrerrianos quiere una salida; si les garantizan una producción limpia, el problema se acabó".

Aunque aún no tiene ni fecha ni horario preciso, el viernes pasado Busti acordó un encuentro con el presidente Kirchner para esta misma semana. Taiana asumirá, tras este encuentro y en adelante, la responsabilidad de la negociación con los uruguayos y la búsqueda de un acuerdo en relación a la instalación de las papeleras.

Según Busti, la reunión sería el inicio para dar con la salida al conflicto, que se ha agudizado en las últimas dos semanas. "En este momento estamos en un callejón sin salida", afirmó ayer Busti.

"Nos dicen que acudamos a una alternativa como los Tribunales de La Haya, pero yo estuve revisando la jurisprudencia y los conflictos allí no se resuelven en menos de cuatro años", explicó. Si es así, "a esas alturas ya estaremos contaminados", añadió. El éxito de este encuentro, dijo, dependerá, no sólo de la presión de Argentina o de las ONG locales, "sino de toda la comunidad internacional".

Durante esta semana también se espera la visita de los representantes de la Corporación Financiera Internacional (IFC), el organismo del Banco Mundial que emitió el preinforme favorable al impacto ambiental que causarían las papeleras al aire libre y en el agua de la región donde están emplazadas.

La pasada semana, el canciller Taiana envió al Banco Mundial una nota a partir de la lectura del borrador del informe. En la nota manifestó que "hay plantas que pueden generar perjuicio sensible a Argentina y ello causaría responsabilidades patrimoniales muy serias para, entre otros, las empresas industriales y las entidades financieras participantes".

Tras esa advertencia, la IFC informó de que "estudiará cuidadosamente estos comentarios". En la agenda queda, además, la presentación del dictamen de la comisión binacional integrada por técnicos argentinos y uruguayos que deberá concluir antes del próximo del próximo 30 de enero.