Publicado 26/01/2021 22:14CET

La variante británica del coronavirus representa cerca del 10% de los casos detectados en la región de Isla de Francia

El ministro de Sanidad de Francia, Olivier Veran.
El ministro de Sanidad de Francia, Olivier Veran. - Geoffroy Van Der Hasselt/AFP/dpa - Archivo

El país suma 22.086 contagios con un total de más de 3 millones

MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

La variante británica del coronavirus representa ya casi el 10 por ciento de los casos detectados en la región gala de Isla de Francia durante las últimas dos semanas, lo que apunta a un aumento "muy significativo" del número de contagios.

Tras analizar 1.080 pruebas de COVID-19 realizadas entre el 11 y el 21 de enero en ocho zonas distintas de Isla de Francia, las autoridades han concluido que al menos el 9,4 por ciento corresponde a la nueva cepa detectada por vez primera en Reino Unido.

En la última jornada, Francia ha constatado 22.086 casos de coronavirus, lo que sitúa en 3.079.943 la cifra de contagios desde que comenzó la pandemia. Además, según el último balance del Ministerio de Sanidad, ya son 74.106 los fallecidos a causa de la COVID-19, 51.868 de ellos en hospitales de todo el país. Así, en la última jornada se han sumado 352 decesos.

Este mismo martes, el ministro de Sanidad, Olivier Véran, ha señalado que el Gobierno no tiene intención de "retrasar" la aplicación de la segunda dosis de las vacunas contra la enfermedad debido al temor ante el surgimiento de nuevas variantes.

"Nos enfrentamos a cierto grado de incertidumbre", ha afirmado en una rueda de prensa en la que ha matizado que existe una falta de "consenso científico". "Estoy tomado una decisión en base a los datos validados que comprendemos ahora mismo completamente", ha dicho.

Véran y Alain Fischer, experto en vacunación que asesora al Gobierno francés, han advertido de la falta de información sobre la protección que ofrece tan solo una primera dosis, especialmente entre las personas de mayor edad.

Francia tiene previsto, en este sentido, administrar la segunda dosis de la vacuna en un plazo comprendido entre 21 y 28 días desde la primera dosis, tal y como harán países como Alemania. Reino Unido, por su parte, ha decidido extender el plazo para administrar la segunda dosis para lograr así que la primera llegue a un mayor número de personas.