Venezuela/México.- El Gobierno de Hugo Chávez mantiene su disposición a normalizar las relaciones con México

Actualizado 19/04/2006 19:17:10 CET

Exteriores considera que la presencia de Humala en la segunda vuelta en Perú "es otro signo de los tiempos latinoamericanos"

CARACAS, 19 Abr. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Asuntos Exteriores de Venezuela, Alí Rodríguez, aseguró hoy que el Gobierno de Hugo Chávez sigue estando dispuesto a normalizar las relaciones con México y el Gobierno de Vicente Fox, según informó la prensa local.

"Tenemos una posición positiva para la normalización de las relaciones entre Venezuela y México que, además, tienen una relación histórica y de mucha hermandad que nosotros queremos mantener y estimular", afirmó.

Sin embargo, el jefe de la Diplomacia venezolana consideró que no depende del Gobierno de Hugo Chávez que esto se normalice "sino de quien inició el problema", en referencia al mandatario mexicano, Vicente Fox.

Asimismo, recordó que el avión de matricula norteamericana que fue capturado en México con una carga de droga proveniente de Venezuela se detuvo gracias a la colaboración y coordinación de las autoridades de ambos países.

"Ese avión fue capturado en México porque hubo una muy positiva coordinación entre Interpol de Venezuela y las autoridades mexicanas, además fue producto de una información provista por las autoridades venezolanas", subrayó Rodríguez.

Sobre la posible simpatía de Venezuela ante el surgimiento de gobiernos de izquierda en la región, Rodríguez Araque manifestó que lo importante es cómo ven los países latinoamericanos este fenómeno, no sólo Venezuela.

En el caso mexicano, el ministro agregó que a los venezolanos no les corresponde intervenir en sus asuntos internos sino que es al pueblo mexicano al que le atañe tomar las mejores decisiones de acuerdo con los intereses que deban defender.

En relación con las elecciones en Perú, Rodríguez Araque precisó que la presencia del candidato nacionalista Ollanta Humala en la segunda vuelta de estos comicios "es otro signo de los tiempos latinoamericanos".

Así, consideró que se trata de un "tendencia irrefrenable" que continuará desarrollándose en todo el continente como resultado de las "muy dolorosas" experiencias que tuvieron nuestros pueblos con las prácticas imperiales de larga data.