Publicado 30/09/2019 17:20CET

Venezuela.- Uruguay defiende en la ONU que solo el diálogo permitirá una "salida pacífica" a la crisis de Venezuela

El ministro de Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, en la Asamblea General de la ONU
El ministro de Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, en la Asamblea General de la ONU - REUTERS / BRENDAN MCDERMID

Montevideo alerta sobre el avance de las "ideologías extremas" por la región

NUEVA YORK, 30 Sep. (EUROPA PRESS) -

El ministro de Exteriores de Uruguay, Rodolfo Nin Novoa, ha defendido este lunes ante la 74 Asamblea General de Naciones Unidas que solo el diálogo permitirá una "salida pacífica" a la crisis de Venezuela, advirtiendo en contra de una "intervención extranjera", aunque al mismo tiempo ha sostenido que el principio de no intervención no puede ser una "barrera protectora" para las violaciones de los Derechos Humanos.

Novoa, que ha representado al Gobierno de Tabaré Vázquez en la cita anual en la ONU, ha aprovechado su intervención para ratificar la postura neutral de Uruguay ante la crisis venezolana, siendo uno de los pocos países de la región, junto con México, que ha optado por mantenerse al margen del pulso político entre Nicolás Maduro y Juan Guaidó.

"Solamente el diálogo y el entendimiento entre las partes permitirá una salida pacífica a la crisis", ha dicho Novoa. Uruguay y México impulsaron en enero, cuando Guaidó se autoproclamó "presidente encargado" de Venezuela, el llamado mecanismo de Montevideo para fomentar el diálogo entre Gobierno y oposición para resolver la crisis política, económica y humanitaria que sufre el país.

El mecanismo de Montevideo no prosperó pero las partes intentaron entre mayo y agosto otro diálogo auspiciado por Noruega y Barbados que se rompió, según denuncia Guaidó, porque Maduro se negó a aceptar la creación de un gobierno de transición del que ninguno formara parte para guiar al país a unas elecciones presidenciales "reales" y lograr que la ayuda humanitaria llegue a Venezuela.

Novoa ha rechazado expresamente una eventual "intervención extranjera" en Venezuela. Uruguay ha abandonado el Tratado Interamericana de Asistencia Recíproca (TIAR), un acuerdo regional que incluye una cláusula de defensa colectiva, después de que los estados miembro lo activaran la semana pasada para el caso venezolano.

"Tampoco podemos tolerar la intervención extranjera bajo el pretexto de defender la democracia mientras se aterroriza a los pueblos con la amenaza de una invasión presuntamente libertadora cuyo único resultado cierto es la pérdida de miles de vidas inocentes y se les asfixia con sanciones económicas que los sumergen más y más en la pobreza, como sucede actualmente con Venezuela", ha señalado.

No obstante, ha declarado que Uruguay tampoco puede permitir "que el principio de no intervención sea una barrera protectora para violaciones graves a los Derechos Humanos", aunque no ha explicado a qué se refería exactamente.

SANCIONES ILEGALES

Novoa ha aprovechado igualmente para "condenar enérgicamente el salvaje e ilegal bloqueo comercial y financiero que desde hace más de 50 años se aplica contra la República de Cuba (...), que han empobrecido al pueblo cubano y cuyas graves consecuencias hipotecan el futuro de las mujeres y los hombres de ese hermano país".

El canciller uruguayo ha argumentado que son "sanciones ilícitas, contrarias al Derecho Internacional". A este respecto ha subrayado que el Consejo de Seguridad de la ONU es "el único órgano competente para aplicar medidas contra un Estado miembro con la finalidad de mantener o restablecer la paz y seguridad internacionales".

Novoa ha recordado que "Uruguay tiene una larga tradición de defensa del multilateralismo" y por eso ha ratificado su compromiso de "seguir bregando por soluciones fundadas en el diálogo, la paz, la democracia y la plena vigencia de los Derechos Humanos a la hora de encauzar los conflictos que se generan en los países de la región".

"IDEOLOGÍAS EXTREMAS"

Por otro lado, el jefe de la diplomacia uruguaya ha expresado su preocupación por "el avance de las ideologías extremas que intentan aplicar por la fuerza sus propias recetas a otros países, violentando sin pudor la institucionalidad de los organismos regionales y generando situaciones de crisis y violencia para imponer sus doctrinas por la vía armada y expoliar a los pueblos latinoamericanos".

"Más aún nos preocupa que algunos gobiernos de la región abracen esas mismas ideologías y procedimientos, de cuya utilización sufrimos aún el amargo recuerdo y no pocas consecuencias", ha apostillado, pero sin mencionar específicamente a un país.

Además, Novoa ha manifestado la preocupación de Uruguay por "el choque de fuerzas contrapuestas que pugnan por establecer un nuevo orden mundial, muchas veces sin considerar las graves consecuencias que sus acciones provocan a la paz mundial".