Venezuela.- El veto estadounidense a los aviones elevará el coste entre 12 y 15 millones de euros, según un estudio

Actualizado 29/01/2006 13:06:00 CET

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

La reciente decisión del Gobierno estadounidense de denegar el uso de tecnología norteamericana para la venta de 12 aviones de EADS-CASA a Venezuela, elevará el coste de la operación entre 12 y 15 millones de euros si finalmente se elige una tecnología europea o asiática, según se indica en el último informe editado por Estudios de Política Exterior recogido por Europa Press.

Bajo el título de 'Contrato frustrado de Venezuela', se explica que el acuerdo específico de los aviones -valorado en 500 millones de dólares (412 millones de euros)-- "encierra algunos interrogantes" empezando por el "empeño" del Gobierno español por sacar adelante la operación, "cuando había muchas posibilidades de que no pudiera concretarse" al saberse de antemano que los aparatos llevarían equipos de tecnología estadounidense.

En este sentido, se mencionan "sensores para sistemas ópticos, radares y cámaras de alta tecnología" que daban a Washington la opción de autorizar o no su transferencia a terceros países, en este caso Venezuela. Una vez conocido el veto de la Administración Bush, si España decide ahora construir los aviones con otras tecnologías, "el coste de los aparatos se elevará entre 12 y 15 millones de euros, lo suficiente para anular la rentabilidad del acuerdo", sentencia el informe.

El peor escenario sería que esta operación de aviones "quede enteramente anulada", una opción que no es descartada desde el Gobierno de Hugo Chávez. "Han advertido (las autoridades venezolanas) que, una vez que reciban la nueva propuesta de EADS-CASA, decidirían si ésta les interesa o no, ya que dicen disponer de otras opciones", se subraya.

Además, Washington vetó también la venta de 36 aviones Super Tucano de la brasileña Embraer por valor de 500 millones de dólares, a pesar de que esta compañía estaba dispuesta a fabricarlos en Florida (sureste de EEUU). A diferencia de España, el Ejecutivo de Luiz Ignacio 'Lula' da Silva "optó llanamente por desistir del negocio antes de crear nuevas fricciones con EEUU", país del que proviene el mayo mercado mundial para productos de defensa.

"Con estos antecedentes, llama la atención que el consorcio EADS, del que CASA es filial, haya asistido a todo ese lance sin reacción conocida", asegura el informe de Estudios de Política Exterior, en el que se recuerda que EADS tiene, por otro lado, un contrato millonario para construir aviones nodriza para la Fuerza Aérea de EEUU, mientras que CASA tiene en perspectiva diversas operaciones a las que este episodio "no les ayuda".

"Pero no es el único caso. Desde Abengoa al BBVA, pasando por Acerinox, Gamesa, Ferrovial o Sacyr, son varias las empresas que dependen de la buena voluntad de las administraciones estatales estadounidenses, muchas de ellas del Partido Republicano, para que sus negocios, que dependen de autorizaciones públicas, avancen sin problemas", concluye.