Publicado 11/12/2020 12:35CET

Yemen.- ACNUR avisa de un aumento del riesgo de hambruna para cientos de miles de yemeníes desplazados por la guerra

FILED - 29 November 2020, Yemen, Sanaa: A Yemeni boy waits for his turn to receive the Polio vaccine as part of a three-day house-to-house national immunization campaign to vaccinate more than 5 million children across Yemen. Photo: Hani Al-Ansi/dpa
FILED - 29 November 2020, Yemen, Sanaa: A Yemeni boy waits for his turn to receive the Polio vaccine as part of a three-day house-to-house national immunization campaign to vaccinate more than 5 million children across Yemen. Photo: Hani Al-Ansi/dpa - Hani Al-Ansi/dpa

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha avisado este viernes de que el riesgo de hambruna para los cientos de miles de yemeníes desplazados por la guerra en el país ha aumentado en los últimos meses por el efecto combinado del conflicto y la pandemia de coronavirus.

Según ha informado el portavoz de la agencia, Babar Baloch, la mitad de los cuatro millones de desplazados yemeníes están expuestos a la inseguridad alimentaria por estar todavía atrapados en zonas de conflicto, concretamente en gobernaciones como Marib, Al Baida, Abiyán, Hadramut y Al Jauf. Casi un 40 por ciento de las familias más vulnerables aseguran que no tienen acceso a un trabajo asalariado y un 37 por ciento ha reconocido que está comiendo menos.

ACNUR ha exhibido su preocupación en particular por la situación de las mujeres. Hoy en día, una mujer está al frente de una de cada cuatro familias de desplazados e incluso se tiene constancia de casos donde niñas menores de 18 se ven obligadas a convertirse en matriarcas para sacar adelante a la familia, en un país donde "el impacto de la situación es desproporcionado" hacia las mujeres dadas las restricciones socioculturales.

Estas cortapisas se traducen en fenómenos como la exclusión de las colas para recibir ayuda humanitaria o la incapacidad para encontrar un trabajo que alimente a sus familias, lo que "multiplica exponencialmente las dificultades que atraviesan".

Además, dada la inflación galopante, las familias ya no pueden pagarse ni siquiera las comidas básicas. Para poner comida en la mesa, muchas familias desplazadas están vendiendo sus pertenencia y sacando a los niños de la escuela para mandarles a trabajar o a mendigar en las calles. Muchos de ellos solo comen una vez al día que "no es más que un plato de arroz o una taza de té con un trozo de pan". Se estima que cuatro de cada cinco familias desplazadas encabezadas por mujeres recurren ahora a tales medidas.

A pesar de la escasez de fondos, ACNUR está intensificando su apoyo a las familias desplazadas en Yemen a través de asistencia directa en efectivo este invierno, hasta más de 900.000 en lo que va de año; el sexto de un conflicto que se ha cobrado "un precio brutal entre la población civil y ha obligado a uno de cada ocho yemeníes al desplazamiento".