Publicado 12/02/2021 11:33CET

Yemen.- Casi 400.000 niños yemeníes correrán peligro de muerte en 2021 por los efectos de la malnutrición

Niño nacido prematuro en Yemen
Niño nacido prematuro en Yemen - UNICEF - Archivo

MADRID, 12 Feb. (EUROPA PRESS) -

Casi 2,3 millones de niños de Yemen menores de cinco años sufrirán los efectos de la malnutrición severa a lo largo de este año y de ellos 400.000 correrán grave peligro de muerte si no reciben tratamiento médico urgente, según las últimas estimaciones de hasta cuatro agencias de Naciones Unidas, en lo que, avisan, se trata del momento más grave para la población infantil del empobrecido país desde el estallido de la guerra a finales de 2014.

Estas cifras de niños en peligro suponen un incremento del 16 y del 22 por ciento respecto de los pequeños afectados en 2020, respectivamente, y se debe muy en parte a la creciente vulnerabilidad a la que han estado expuestas las mujeres embarazadas del país desde el estallido del conflicto entre el Gobierno yemení y los rebeldes huthis.

Este año, casi un millón y medio de mujeres embarazadas estarán en peligro de hambruna, y tendrán niños expuestos a un deterioro físico y cogntivo por malnutrición, de consecuencias "fundamentalmente irreversibles", en lo que supondrá la perpetuación de la "enfermedad, pobreza y desigualdad" que asolan al país.

Se trata, pues, de una erosión constante, marcada por años de conflicto armado y declive económico, agravados por la pandemia de coronavirus y la escasez de fondos internacionales, factores que están "arrastrando a comunidades agotadas al filo del abismo", y obligando a familias a restringir el número de calorías que consumen cada día.

Esta crisis no se circunscribe a poblaciones remotas del país: está presente en la capital, Saná, bajo dominio de los huthis; en Adén, la sede del Gobierno reconocido por la comunidad internacional; o en Hodeida, la ciudad portuaria que sirve de centro neurálgico de comercio en el país, así como en gobernaciones como Taiz o Al Dale.

"Este aumento debería consternarnos hasta el punto de ponernos en marcha a todos", ha pedido la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore. "Necesitamos recursos urgentes y constantes, y acceso sin restricciones a las comunidades afectadas", añade.

Mientras, la OMS recuerda los devastadores efectos de la malnutrición, tanto por sí misma como por la vulnerabilidad adicional que provoca ante enfermedades como la malaria, en el principio de "un ciclo vicioso y, muy a menudo, mortal, que podría romperse con intervenciones relativamente rápidas y baratas", añade su director general, el doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus.

UNICEF, la OMS y las otras dos agencias que han colaborado en este estudio --la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimientos (PMA)-- coinciden por último en la escasez crónica de fondos internacionales de ayuda, que tanto limita las operaciones de atención a los menores.

En 2020, de los 3.400 millones de dólares (cerca de 2.808 millones de euros) solicitados, el plan de respuesta humanitaria de Naciones Unidas recibió solo unos 1.900 millones (unos 1.570 millones de euros), menos del 80 por ciento del montante solicitado.