Publicado 23/03/2021 14:28CET

Yemen.- Cerca del 23 por ciento de las víctimas civiles en Yemen en los últimos tres años era un niño

Archivo - Niños desplazados por el conflicto en Yemen
Archivo - Niños desplazados por el conflicto en Yemen - PABLO TOSCO/OXFAM INTERMÓN - Archivo

MADRID, 23 Mar. (EUROPA PRESS) -

Casi una de cada cuatro víctimas civiles en Yemen, en 22,8 por ciento, en los últimos tres años del conflicto era un niño, según ha revelado este martes un análisis llevado a cabo por Save the Children.

Entre 2018 y 2020 hubo 2.341 víctimas infantiles confirmadas, aunque el organismo ha avisado de que "es probable" que la cifra real "sea mucho mayor". Así, recalcando que el conflicto es "cada vez más letal" para la infancia y sus familias, ha agregado que, en 2018 una de cada cinco víctimas civiles era un niño o niña, pero en 2019 y 2020 esta cifra se disparó hasta una de cada cuatro.

El conflicto, que cumple seis años, también ha provocado graves amenazas para la seguridad y el bienestar de la infancia. Solo el pasado año, Save the Children identificó y atendió a 316 niños y niñas supervivientes de al menos una de las seis violaciones graves contra la infancia en conflicto.

"Los combates continúan con consecuencias devastadoras para la infancia", a pesar de los intentos para que se aplique un alto el fuego, ha lamentado la ONG. "Los niños y niñas se enfrentan a frecuentes bombardeos en lugares donde deberían sentirse seguros como son las escuelas, los hospitales o los mercados", ha denunciado.

De forma paralela, ha criticado que no se está respetando el Derecho Internacional humanitario y "todas las partes" están cometiendo "violaciones graves" contra la infancia.

La guerra yemení ha provocado la mayor crisis sanitaria del mundo. En este sentido, Save the Children ha advertido de que dos de cada tres personas necesitan ayuda para sobrevivir y miles de niños y niñas mueren por causas totalmente evitables.

"Se avecina una nueva crisis alimentaria agravada por los recortes de ayuda anunciados recientemente, las restricciones en el acceso a la ayuda humanitaria, el colapso económico, los ataques a infraestructuras civiles como escuelas y hospitales, así como los combates activos en zonas densamente pobladas", ha señalado.

Por su parte, el sistema sanitario se encuentra en un punto de ruptura, con más de la mitad de los centros de salud cerrados o solo funcionando parcialmente. Muchos hospitales han sido dañados por los ataques aéreos o los combates terrestres, y hay una escasez crítica generalizada de medicamentos esenciales y personal cualificado.

Si no se actúa con urgencia, avisa la ONG, la situación humanitaria, que ya es la peor del mundo, se va a deteriorar aún más con un riesgo muy real de hambruna, víctimas civiles masivas y un colapso total de los servicios básicos. "Según las previsiones de la ONU, nos enfrentamos a la peor crisis alimentaria en décadas que podría matar a cientos de miles de niños y niñas", alerta.

Sin embargo, y a pesar de la ayuda "inmediata" que requieren los niños yemeníes, los niveles globales de financiación se sitúan en menos de la mitad de lo necesario. Para 2021, la organización ha visto reducida en un 40 por ciento con respecto al año pasado la financiación destinada a la infancia afectada por este conflicto.

Este déficit de financiación afectará a niños como Omar, de ocho años, que estaba jugando en la ciudad de Taiz hace unas semanas cuando un proyectil de artillería explotó cerca de él, hiriéndole gravemente y matando a su hermano mayor Mahmud.

"Iba de camino a casa con un amigo y quería ir a buscar a mi hermano cuando nos alcanzó el proyectil. Me quedé paralizado por un momento. Buscaba a mi hermano, pero vi a un anciano en el suelo. Entonces alguien en una moto me recogió y me llevó al hospital. Quiero juguetes para poder jugar, no quiero sufrir estos bombardeos", cuenta Omar. Save the Children está cubriendo sus gastos médicos para que pueda salir adelante.

"Quiero que el mundo alivie el sufrimiento de los niños y niñas de Taiz. Me pregunto por qué un proyectil debe matar a un niño que solo está jugando. Este es el mayor crimen; destruye la vida de las madres y los niños. Omar me dice que espera que haya otra explosión para poder volver a jugar con su hermano (en el cielo)", relata la madre de Omar, Fathiya.

El director de Save the Children en Yemen, Xavier Joubert, ha afirmado que los niños yemeníes llevan seis años viviendo una pesadilla "horrible e interminable". "Siguen siendo asesinados y heridos casi a diario. Se acuestan con hambre, ven como otros mueren de hambre a su alrededor y no van a la escuela", ha explicado.

"Para acabar con esta catástrofe humanitaria, todas las partes en conflicto deben aplicar un alto el fuego lo antes posible que permita dar una solución política a esta guerra y trabajar por una paz sostenible", ha pedido.

Save the Children también ha pedido al Gobierno de España que "asuma su responsabilidad con la infancia yemení" y "suspenda cualquier venta de material bélico a las partes en conflicto, en especial a Arabia Saudí, siguiendo el ejemplo de sus socios europeos, entre ellos Alemania o Italia".

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