Publicado 27/04/2020 11:34:02 +02:00CET

Yemen.- La coalición saudí rechaza el autogobierno separatista en el sur de Yemen

MADRID, 27 Abr. (EUROPA PRESS) -

La coalición militar que lideran Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos en la guerra de Yemen ha rechazado el gobierno autoproclamado el fin de semana por los separatistas del sur del país y ha llamado a este grupo a respetar los acuerdos firmados en noviembre tras una fase anterior de tensiones.

El Consejo de Transición del Sur, el órgano político de los separatistas del sur de Yemen, declaró el sábado un autogobierno que incluye, entre otras áreas, a la ciudad de Adén, sede del Gobierno de Abdo Rabbu Mansur Hadi tras el avance de los rebeldes huthis en la parte norte del país.

La coalición que apoya militarmente al Ejecutivo de Hadi ha llamado este lunes a "restaurar las condiciones" en la parte meridional de Yemen y a poner fin de forma "inmediata" a cualquier medida contraria a los acuerdos de noviembre, según un comunicado recogido por la agencia oficial de noticias saudí SPA.

En este sentido, ha abogado por volver a unir fuerzas para "poner fin al golpe (huthi) y combatir las organizaciones terroristas", anteponiendo "los intereses de la población yemení".

CRÓNICA DEL DESENCUENTRO

El pasado mes de agosto, las fuerzas del Consejo de Transición lanzaron una ofensiva que les llevó a hacerse con Adén, la ciudad a la que el Gobierno yemení fue expulsado por los insurgentes huthis tras hacerse con el control de la capital, Saná, durante los primeros días de la guerra.

Tras varias semanas de tensión, los separatistas, respaldados por Emiratos Árabes Unidos, y el Gobierno de Adén lograron alcanzar una tregua que les emplazó a un frágil acuerdo de paz en noviembre, donde se pactaron varios compromisos, entre ellos la creación de un gobierno de unidad, que las autoridades de Adén no han cumplido, según los separatistas.

Además, el Consejo de Transición ha denunciado que el Gobierno yemení ha incumplido los términos del acuerdo y lleva varios meses negándose a pagar los salarios de sus fuerzas, acusa al Gobierno de fomentar la división social y de deteriorar los servicios básicos.