Publicado 11/12/2020 06:23CET

Yemen.- Consejo Noruego para los Refugiados alerta de nueva ola de violencia en Yemen a pesar del Acuerdo de Estocolmo

Yemen enfrenta una "inminente" agudización de la crisis sanitaria.
Yemen enfrenta una "inminente" agudización de la crisis sanitaria. - - / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

MADRID, 11 Dic. (EUROPA PRESS) -

La ONG Consejo Noruego para los Refugiados (NRC, por sus siglas en inglés) ha alertado que, a pesar del alto el fuego firmado en 2018 y el Acuerdo de Estocolmo, en Yemen "las personas siguen siendo asesinadas y mutiladas diariamente" en lo que se ha convertido en una nueva ola de violencia.

Al menos 5.267 civiles yemeníes han muerto a causa de la guerra en el país dos años después de la firma del acuerdo de Estocolmo, alcanzado en diciembre de 2018 entre el Gobierno reconocido internacionalmente de Yemen y los rebeldes huthis para avanzar en el proceso de paz. Esto supone que siete civiles mueren diariamente a causa de la violencia.

De estas víctimas, al menos 1.249 personas han quedado mutiladas o han muerto en la gobernación de Hodeidah, en la que se ha registrado casi una cuarta parte de todos los muertos y heridos del país desde que se alcanzó el acuerdo.

El informe presentado por la ONG este jueves refleja que octubre ha sido el año más violento de lo que llevamos de año, además muestra que la nueva ola de violencia no solo provoca muerte, sino que se producen enfrentamientos en barrios residenciales, se bloquean carreteras y los organismos de ayuda internacional tienen dificultades para llevar a cabo sus labores.

El documento también pone de relieve que se ha producido un aumento del 40 por ciento en los ataques armados que afectan a los centros de salud, pasando de 12 el año pasado a 17 en lo que va de 2020, la mayoría en Hodeidah y Taiz.

Aunque el Acuerdo de Estocolmo "fue el acontecimiento más esperanzador en cinco años de guerra y evitó una catástrofe humanitaria", los acontecimientos de las últimas semanas son una llamada de atención", ha advertido el director del NRC, Mohamed Abdi.

Abdi ha hecho referencia a tres hechos ocurridos en las dos últimas semanas caracterizados por un balance de muertos muy alto. Varios niños murieron y resultaron heridos tanto en Taiz como en Hodeidah en diferentes actos violentos, mientras que el personal de una fábrica murió mientras trabajaba en un complejo industrial de Hodeidah.

En este sentido, "a pesar de que inicialmente se redujeron los niveles de violencia, la aplicación del acuerdo (de Estocolmo) se ha estancado. Hodeidah sigue siendo el lugar más peligroso de Yemen para ser un civil. Las violaciones del cese del fuego se reportan diariamente".

Aunque la violencia se está intensificando en otros puntos del territorio yemení y en algunas de las ciudades más grandes, como en Marib, donde el número de muertos y mutilados ha sido cuatro veces mayor este año que en 2018.

Además, estos "espantosos ataques a civiles están ocurriendo en medio de una pandemia mundial, cuando la hambruna está llamando a la puerta" --13,5 millones de personas en Yemen corren el riesgo de morir de hambre--, por lo que "las partes beligerantes deben dejar de disparar y volver inmediatamente a la mesa de negociaciones".

A lo que se suma las miles de familias desplazadas que han generado campamentos superpoblados con "condiciones de vida desesperadamente malas".

El acuerdo rubricado el 13 de diciembre de 2018 buscaba rebajar la tensión en torno a la ciudad portuaria de Hodeida, principal punto de entrada de la ayuda internacional y de las importaciones comerciales al país, con un alto el fuego y un repliegue de fuerzas y abrir el camino hacia negociaciones de paz que pongan fin al conflicto que estalló en marzo de 2015.