Publicado 24/03/2020 10:52CET

Yemen.- Deprimidos e inseguros, así se sienten más de la mitad de los niños de Yemen tras 5 años de guerra

Yemen.- Deprimidos e inseguros, así se sienten más de la mitad de los niños de Y
Yemen.- Deprimidos e inseguros, así se sienten más de la mitad de los niños de Y - SAMI JASSAR/ SAVE THE CHILDREN - Archivo
Eyad, un niño yemení que ha perdido un ojo Arwa, herida en un bombardeo,  y su hermana

Save the Children alerta del impacto psicológico que el conflicto está teniendo en toda una generación de niños yemeníes

MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

Eyad perdió un ojo por una esquirla, Abed a sus dos hermanos en un bombardeo aéreo. Como ellos más de la mitad de los niños de Yemen se sienten tristes y deprimidos y viven con miedo cinco años después del inicio de la guerra, según alerta Save the Children, que advierte de que si no se pone fin al conflicto toda una generación sufrirá las consecuencias a largo plazo.

La ONG ha llevado a cabo una encuesta a 1.250 menores de entre 13 y 17 años, padres, madres y cuidadores adultos para conocer cómo el conflicto está afectando al bienestar emocional de los niños de Yemen. Así, ha podido constatar que más de la mitad de los menores encuestados dicen sentirse tristes y deprimidos y muchos registran signos de ansiedad como palpitaciones, dolor de estómago, sudoración excesiva en las manos y temblores cuando sienten miedo o preocupación.

El 18 por ciento de los niños aseguran sentirse siempre apenados, el 16 por ciento dicen que nunca o rara vez pueden relajarse y el 36 por ciento afirman que no pueden expresar con alguien de su entorno si están tristes o se sienten mal.

Además, alrededor de uno de cada cinco entrevistados asevera tener siempre miedo, mientras que el 52 por ciento afirma que nunca se siente seguro cuando está separado de sus padres y el 56 por ciento cuando camina solo. El 38 por ciento de los cuidadores consultados por la ONG señalan un aumento en las pesadillas de los niños mientras que el 8 por ciento informa de un aumento de los menores que mojan la cama.

Según Save the Children, los niños y adolescentes yemeníes enfrentan una crisis de salud mental y viven con el temor constante de ser atacados por armas explosivas o fuego de francotiradores en el marco de la contienda que enfrenta al Gobierno reconocido internacionalmente, apoyado por una coalición que lidera Arabia Saudí, y los rebeldes huthis, respaldados por Irán.

Eyad, de 14 años, perdió un ojo al ser alcanzado por la metralla en un ataque aéreo en Saada, donde vive, en el noroeste del país. Lo ocurrido le ha hecho perder la motivación para estudiar, tiene problemas para leer y escribir y sus notas se han resentido.

"TENEMOS MUCHO MIEDO"

"Me siento muerto. He perdido la esperanza", cuenta a Save the Children. "Cuando era pequeño, antes de la guerra, cada vez que mis amigos y yo veíamos un avión cantábamos: 'Avión vuela, avión volador', pero ahora tenemos mucho miedo", reconoce. Para evitar la ansiedad, ha construido una canasta con alambre y una cuerda y juega al baloncesto.

En el caso de Abed, que tiene 10 años y también vive en Saada, perdió a sus dos hermanos cuando el hospital donde trabajaba su padre fue alcanzado por un ataque aéreo. "Mi vida ha cambiado desde que murieron mis hermanos. Cuando los recuerdo, me siento triste", confiesa. "Para distraerme, voy a jugar o hago cualquier otra cosa. En todo Yemen los niños estamos tristes porque hemos perdido a familiares", subraya.

Así las cosas, desde Save the Children advierten de que si no se aborda esta crisis, toda una generación sufrirá consecuencias a largo plazo ya que estar sometidos al estrés de la guerra les pone en riesgo de tener problemas de salud mental y afectará a su salud a largo plazo pues serán más vulnerables a enfermedades crónicas o afecciones cardíacas, entre otros.

SOLO HAY DOS PSIQUIATRAS INFANTILES

Según los datos más recientes, solo dos psiquiatras infantiles están disponibles en todo Yemen y solo hay un profesional de enfermería de salud mental por cada 300.000 personas. La ONG defienden que los niños tienen derecho a sentirse seguros y a un bienestar mental saludable y por eso pide más fondos para salud mental y apoyo psicosocial con el fin de "evitar la inminente crisis de salud mental en Yemen".

Por otra parte, Save the Children denuncia que la población infantil "está pagando un alto precio" por el conflicto de Yemen puesto que al menos 800 menores han sido asesinados y más de 1.200 han sufrido lesiones o mutilaciones. Además, 2 millones se han visto desplazados, unos 10,3 millones se enfrentan a inseguridad alimentaria y en los últimos tres años casi 1,2 millones han enfermado de cólera, difteria o dengue.

"Una solución política es la única forma sostenible de poner fin a esta terrible guerra y detener el sufrimiento de los niños", reivindica la directora de Save the Children International, Inger Ashing. "Los gobiernos con influencia sobre las partes beligerantes deben usar su poder para sentarlas en la mesa de negociaciones", reclama.

Además, "aquellos que continúen vendiendo armas a las partes en lucha deben saber que están alimentando esta guerra, y la historia los juzgará. Nadie puede alegar que no sabía", previene Ashing.