Publicado 15/09/2020 23:21:46 +02:00CET

Yemen.- La ONU alerta de que "el fantasma de la hambruna" vuelve a Yemen ante el repunte de los combates

Yemen.- La ONU alerta de que "el fantasma de la hambruna" vuelve a Yemen ante el
Yemen.- La ONU alerta de que "el fantasma de la hambruna" vuelve a Yemen ante el - Hani Al-Ansi/dpa - Archivo

Dice que nueve millones de personas se han visto afectadas por los recortes a los programas de ayuda

MADRID, 15 Sep. (EUROPA PRESS) -

Naciones Unidas ha alertado este martes de que "el fantasma de la hambruna" ha vuelto a Yemen en medio del incremento de los combates en el país y del fracaso de los esfuerzos internacionales para lograr un alto el fuego entre las partes en guerra.

El secretario general adjunto de la ONU para Asuntos Humanitarios, Mark Lowcock, ha destacado que hace dos años se logró evitar una hambruna en el país gracias al apoyo internacional y la decisión del Gobierno reconocido internacionalmente y los huthis de firmar los Acuerdos de Estocolmo, que redujeron los combates.

"Los resultados de todo esto fueron muy claros: se salvaron millones de vidas. No hubo una hambruna a gran escala", ha dicho, antes de agregar que en la actualidad "los que están en posición de ayudar o tienen una responsabilidad particular para dar este paso están eligiendo no hacerlo".

Lowcock ha lamentado que "el conflicto ha seguido recrudeciéndose en las últimas semanas" y ha recordado que en agosto "murieron más civiles en el país que en cualquier otro mes este año", con una preocupación especial en torno a la situación de Marib, donde ha llegado un millón de desplazados internos.

Asimismo, ha señalado que más de nueve millones de personas se han visto afectadas por los "crecientes recortes a los programas de ayuda", al tiempo que ha manifestado que en lo que va de año "se ha recibido únicamente el 30 por ciento de lo necesario".

"Muchos donantes, incluidos Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait --por su integración en la coalición internacional que respalda al Ejecutivo de Abdo Rabbu Mansur Hadi--, que tienen una responsabilidad particular que cumplieron en los últimos años, no han dado nada al plan de la ONU este año", ha criticado.

Por ello, ha pedido a las partes en conflicto que declaren un alto el fuego para evitar la hambruna y ha expresado su preocupación por la decisión de los huthis de cerrar el aeropuerto de la capital, Saná, a vuelos humanitarios y de la ONU.

Lowcock ha hecho hincapié en que la economía sufre una grave crisis empeorada por la pandemia de coronavirus y ha agregado que el dinero que tienen los yemeníes "vale mucho menos" debido al nuevo colapso del rial yemení, lo que ha provocado un aumento de los precios.

Por su parte, el enviado especial de la ONU para Yemen, Martin Griffiths, ha recordado que advirtió a principios de año que el país estaba "en una encrucijada". "Dije que o se silenciaban las armas y se reiniciaba el proceso político o Yemen se alejaría del camino de la paz", ha señalado.

"Eso es exactamente lo que parece estar pasando. Un aumento de los combates, mayores necesidades humanitarias y la pandemia de COVID-19 están aún causando daño", ha destacado, si bien ha agregado que "ello no significa que no se pueda cambiar el rumbo para encontrar una solución a este conflicto".

"ELIJAN LA PAZ"

Griffiths ha explicado que "ello requiere que las partes elijan y decidan" y ha manifestado que "todo el mundo sabe lo que es necesario hacer y qué elecciones hay que adoptar si Yemen ha de salir exitosamente de este conflicto".

De esta forma, ha desvelado que la semana pasada envió a las partes un borrador de declaración conjunta y ha pedido a las partes que "concluyan rápidamente las negociaciones y den los últimos retoques" al documento. "Mi llamamiento es muy simple. Elijan la paz. Pongan fin al conflicto", ha destacado.

El enviado especial de la ONU ha expresado también su preocupación por la situación en Marib, epicentro de los combates, y ha argumentado que "los giros militares y las consecuencias y hechos en Marib tienen efectos en la dinámica del conflicto en todo el país".

Por último, ha reiterado que "la situación es muy grave" y ha pedido a la comunidad internacional que ayude a las partes para que "alcancen los compromisos necesarios para revivir el proceso político y permitir un acuerdo político".

Las fuerzas leales al Gobierno yemení, apoyado por Arabia Saudí, y los rebeldes huthis llevan combatiendo desde finales de 2014, en una guerra que ahora se considera un conflicto de poder entre las dos principales potencias rivales de la región, Arabia Saudí e Irán.

Los huthis se hicieron rápidamente con el control de la capital del país, Saná, y sus inmediaciones, provocando que el presidente yemení, Abdo Rabu Mansur Hadi, y su Ejecutivo tuvieran que trasladarse al sur del país.

La guerra se intensificó meses después cuando las fuerzas huthis avanzaron hacia la ciudad de Adén, donde se refugió el Ejecutivo yemení, lo que llevó a Arabia Saudí a intervenir en el conflicto desde marzo de 2015 y a montar una coalición de países de la región para atacar a los sublevados.

Un equipo de expertos en Derechos Humanos de Naciones Unidas denunció la semana pasada que los dos bandos enfrentados han cometido graves crímenes durante el conflicto y abogó por que los responsables sean procesados ante el Tribunal Penal Internacional (TPI).

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