Publicado 15/10/2021 10:34CET

Yemen.- La ONU pide un acuerdo político en Yemen para poner fin a la guerra "de una vez por todas"

Archivo - Columna de humo tras un bombardeo de la coalición internacional en la capital de Yemen, Saná
Archivo - Columna de humo tras un bombardeo de la coalición internacional en la capital de Yemen, Saná - Hani Al-Ansi/dpa - Archivo

Alerta de que "la situación está empeorando para los civiles cada día" ante el repunte de los combates

MADRID, 15 Oct. (EUROPA PRESS) -

El enviado de Naciones Unidas para Yemen, Hans Grundberg, ha recalcado este jueves la necesidad de un acuerdo político para poner fin al conflicto "de una vez por todas" y ha manifestado que entre los objetivos debe estar "restaurar y reunificar las instituciones estatales" y "allanar el camino para la recuperación económica y el desarrollo".

Grundberg ha recalcado que en sus últimos contactos "los yemeníes, sin excepciones, han subrayado la necesidad de poner fin a la guerra" y "han destacado la urgencia de abordar las preocupaciones económicas y humanitarias, incluido estabilizar la economía, mejorar la entrega de servicios básicos y facilitar la libertad de movimiento".

"Los yemeníes de todas las perspectivas y reconocieron que el país no puede ser gobernado de forma efectiva por un grupo y que la paz duradera requerirá pluralismo", ha desvelado, antes de agregar que los yemeníes "ven una erosión sistemática de sus derechos fundamentales y de las instituciones estatales".

"Están preocupados por una generación entera de niños traumatizados por la guerra y sin educación básica. Desde el inicio del conflicto se han causado daños a la infraestructura civil y repararla llevará décadas, probablemente", ha argumentado Grundberg.

Así, ha hecho hincapié en que "poner fin a la guerra es sólo un primer paso, esencial, en una larga recuperación que incluye sanar las heridas sociales que se profundizan con cada día de conflicto", si bien ha reconocido que "la falta de confianza entre las partes en conflicto es amplia y creciente".

"Mi opinión es que, si bien se deben lograr progresos interinos en asuntos urgentes a nivel humanitario y económico, una solución duradera sólo podrá lograrse a través de un acuerdo político negociado", ha dicho Grundberg, quien ha insistido en que "no debe haber condiciones previas para estas urgentes conversaciones políticas".

"El diálogo y el compromiso son la única vía sostenible para avanzar", ha manifestado. "He sido claro en mis conversaciones de que las medidas para mitigar el impacto inmediato del conflicto sobre los civiles son de gran importancia", ha desvelado.

En este sentido, ha enumerado la necesidad de "pagar los salarios, abrir las carreteras en Taiz, Marib y otros lugares, poner fin a las restricciones a la importación de combustible y bienes a través del puerto de Hodeida y la entrega de combustible a civiles sin restricciones", así como la reapertura del aeropuerto de la capital, Saná.

En relación al repunte de los combates, especialmente en la provincia de Marib --escenario de una ofensiva de los huthis desde febrero--, Grundberg ha reconocido que "la situación está empeorando para los civiles cada día, con miles forzados a huir en busca de seguridad durante las últimas semanas".

"El cerco al distrito de Abdiya ha persistido desde hace casi un mes, dejando a miles de personas en una situación desesperada", ha manifestado, al tiempo que ha pedido a los rebeldes que "detengan" la escalada militar en Marib.

La coalición internacional que encabeza Arabia Saudí ha anunciado durante los últimos días la muerte de cientos de huthis en bombardeos llevados a cabo en el marco de los combates en el distrito de Abdiya, que se han intensificado durante las últimas semanas.

La guerra en Yemen, que estalló en septiembre de 2014, enfrenta al Gobierno reconocido internacionalmente, encabezado por Abdo Rabbu Mansur Hadi y apoyado por una coalición internacional liderada por Arabia Saudí, y a los huthis, respaldados por Irán.

Los rebeldes controlan la capital, Saná, y otras zonas del norte y el oeste del país. El conflicto ha sufrido un recrudecimiento en varios frentes durante los últimos meses, pese a los esfuerzos internacionales de mediación, en una guerra que ha provocado la que es la mayor crisis humanitaria mundial.