Actualizado 01/04/2015 23:25 CET

Unas 100 personas han sido asesinadas por la Policía en marzo en EEUU

Manifestación por la muerte de Michael Brown en Ferguson, Missouri
Foto: ADREES LATIF/REUTERS

NUEVA YORK, 1 Abr. (Notimérica) -

   Unas 100 personas han sido asesinadas en Estados Unidos por las autoridades policiales en marzo, lo que significa que más de tres personas por día han fallecido a manos de la Policía, según ha denunciado la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés).

   Entre los fallecidos se encuentran hombres desarmados negros y algunos con enfermedades psiquiátricas. Algunos de ellos fueron Charly Keunang en Los Angeles, California; Tony Robinson en Madison, Wisconsin; Anthony Hill in DeKalb County, Georgia; y Brandon Jones en Cleveland, Ohio.

   La semana pasada, el Departamento de Justicia informó de que la Policía de Philadelphia asesinó a 400 personas en siete años, de las cuáles, el 80 por ciento eran afroamericanos.

   Según denuncia la ACLU el problema no está concentrado en unos pocos departamentos de Policía, sino que incluso aquellos "con las mejores intenciones" necesitan reformarse.

   En el informe del Departamento de Justicia se realizan 63 recomendaciones, algunas de las cuales han sido tomadas de la propia ACLU. La organización sin ánimo de lucro ha insistido en centrarse en las dos que cree más importantes para atajar el problema de la violencia policial en Estados Unidos.

DESESCALAR LA VIOLENCIA

   Los departamentos deben adoptar un uso de las fuerzas policiales que contribuya a desescalar la violencia. Un uso excesivo, mortal y desproporcionado de la fuerza contra personas negras y contra individuos que padezcan discapacidades mentales, significa lo contrario.

   El cruce imprudente de una calle o la venta ilegal de cigarrillos no debe desembocar en muertes, ha citado la ACLU, refiriéndose a algunas de los casos que han tenido lugar en Estados Unidos recientemente.

   La Oficina de Servicios Policiales Orientados a la Comunidad del Departamento de Justicia debe continuar trabajando con las policías locales para implementar un apropiado uso de las fuerzas, mientras que el Gobierno federal debe proporcionar los recursos necesarios para que esto se lleve a cabo.

RECOPILACIÓN DE DATOS

   Las necesidades públicas legitiman la práctica de la recolección de datos, que sirve para promover la transparencia y la responsabilidad cuando la Policía usa una fuerza irracional.

   "Necesitamos algo más que una búsqueda en Google que nos proporcione las estadísticas del número de tiroteos de la Policía --desemboquen en muerte o no-- en cualquier periodo de tiempo", advierte la ACLU.

   Según la organización, la toma de datos y los informes es la medida más fácil y cualquier departamento puede llevarla a cabo en cualquier momento.

   Por último, la ACLU ha denunciado que los mandatos sobre la recolección de datos, que invitan a las fuerzas de seguridad a informar voluntariamente sin penalización, no están funcionando. "¿Cuántos informes o cuantos tiroteos más necesitamos para empezar a trabajar?", ha denunciado la organización.