Los 11 meses que La Habana fue inglesa

Los 11 meses que La Habana fue inglesa
REUTERS / STRINGER .
Publicado 22/03/2019 12:48:49CET

   LA HABANA, 22 Mar. (DPA/Notimérica) - -

   El príncipe Carlos, heredero de la corona británica, y su esposa, Camilla, duquesa de Cornualles, inician este domingo su primera visita oficial a La Habana, una ciudad que en el siglo XVIII fue durante 11 meses de soberanía inglesa.

   En aquel momento, Cuba era la llave de entrada al Golfo de México y una plaza clave del comercio con América Latina, por lo que se convirtió en la joya de la Corona española y en el punto de mira de las potencias europeas.

   Guardián de la entrada de los barcos a la bahía habanera, el Castillo de los Tres Reyes del Morro era la principal defensa de la ciudad.

   Necesitada La Habana de protegerse de los ataques de corsarios y piratas, el Morro fue una construcción faraónica que se inició en 1589 y concluyó en 1630 a cargo del ingeniero militar italiano Juan Bautista Antonelli.

   Situado enel lado este del canal de acceso al puerto de La Habana, protegía la ciudad y su litoral costero con una guarnición de 200 soldados y varias baterías de cañones.

   En la mañana del seis de junio de 1762 llegó la flota inglesa para atacar La Habana con207 buques que portaban 2.292 cañones. Las tropas sumaban 11.800 soldados y oficiales, según rememora en el periódico 'Granma' el historiador Gustavo Placer, el mayor especialista cubano de este episodio.

   El mando supremo de la expedición estaba a cargo del teniente general George Keppel, Tercer Conde de Albemarle; el jefe de las fuerzas navales era el almirante Sir George Pocock, su segundo al mando era el comodoro Augustus Keppel, hermano de Albemarle.

   El desembarco británico se inició el día 7 por la región Bacuranao-Cojímar, una zona despoblada de costa desprotegida al este de La Habana, la capitalenaquel momento contaba con apenas 50.000 habitantes.

   Los españoles estaban preparados para repeler un ataquenaval contra los barcos que intentaran desembarcar, pero no planificaron un desembarco más alejado de sus defensas y que la infantería inglesa atacase por la retaguardia.

   En un primer momento el negro liberto José Antonio Gómez de Bullones 'Pepe Antonio', alcalde de la villa de Guanabacoa al este de La Habana, intentó sin éxito frenar el avance británico hasta que llegaron a la fortaleza y tuvieron los duros combates cuerpo a cuerpo.

   Finalmente, el 13 de agosto "la siempre fiel Habana" caía en las manos británicas de las tropas del Rey Jorge III y comenzaba el control inglés de un puerto estratégico.

   Todos los barcos españoles que cruzaban el Atlántico tenían que hacer una parada obligatoria en La Habana. La corona española solo permitía a Cuba el comercio con un puerto español mientras que los ingleses abrieron la ciudad al comercio internacional, por lo que hubo un despegue económico de la capital cubana.

   El té inglés comenzó a tomarse en las mansiones de la nueva aristocracia y el católico convento de San Francisco se convirtió en una iglesia anglicana, pero nunca los ingleses fueron bien recibidos por la población cubana.

   Todavía hoy en Cuba perduran frases populares que nacieron en aquellos días del siglo XVIII como "trabajar para el inglés" en referencia a la persona que saca el beneficio de tu trabajo. También se emplea "la hora de los mameyes", para referirse a la hora de la verdad en referencia al color de las casacas de los soldados ingleses, parecido al de esa fruta tropical.

   La conquista de La Habana estaba enmarcada en un conflicto mayor, el de la Guerra de los Siete Años (1756-1763). De un lado estaba una coalición de países europeosencabezados por Francia (a la que se sumó España en 1761) y, del otro, Gran Bretaña y su aliado Prusia.

   Once meses después del inicio de la ocupación inglesa, España recuperó La Habana mediante la cesión de la Florida al Reino Unido.

   El 6 de julio de 1763, España recuperó el control y aumentó las fortificaciones, pero esos 11 meses significaron en aquel entonces una apertura del clima religioso y del comercio de la isla.