21 de marzo: Día Mundial de la Poesía, ¿conoces los poemas más famosos?

Publicado 21/03/2019 0:14:32CET
NOTIMÉRICA

   MADRID, 21 Mar. (Notimérica) -

   Acudas o no todos los sábados a esas reuniones literarias en el céntrico garito de tu ciudad, seguro que te sonarán los versos de Pablo Neruda. Entre frases como "puedo escribir los versos más tristes esta noche. Escribir, por ejemplo: 'La noche esta estrellada y tiritan, azules, los astros, a lo lejos", hoy, 21 de marzo, conmemoramos un año más el Día Mundial de la Poesía para consagrar la belleza de los versos y la estética funcional de sus palabras.

   Borges, Cortázar o Benedetti son solo algunos de los escritores iberoamericanos del siglo XX que han hecho historia por la lindeza de sus versos, uno de los motivos por el cual la UNESCO propuso en 1998 la conmemoración anual del Día Mundial de la Poesía. Durante un evento que fortalece la cultura en todo el planeta, los teatros, los bares literarios e incluso las calles se llenan de asistentes y amantes de la buena lectura con un ritmo métrico.

   Sin embargo, no fue hasta 1999 cuando la UNESCO adoptó por primera vez la celebración de esta fecha durante su 30ª Conferencia General en París en 1999 con el objetivo de apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y fomentar su lectura.

   El día de hoy es conocido en Europa como la Primavera de los Poetas mientras que en Colombia se le llama la Común Presencia de los Poetas por ser una conmemoración instituida por la fundación que lleva el mismo nombre, la cual trabaja desde hace dos décadas en la promoción del cosmos poético en Iberoamérica.

   Como un día escribió Mario Benedetti:

   Mi táctica es

   mirarte

   aprender como sos

   quererte como sos.

   Mi táctica es

   hablarte

   y escucharte

   construir con palabras

   un puente indestructible.

   Mi táctica es

   quedarme en tu recuerdo

   no sé cómo ni sé

   con qué pretexto

   pero quedarme en vos.

   Mi táctica es

   ser franco

   y saber que sos franca

   y que no nos vendamos

   simulacros

   para que entre los dos

   no haya telón

   ni abismos.

   Mi estrategia es

   en cambio

   más profunda y más

   simple.

   Mi estrategia es

   que un día cualquiera

   no sé cómo ni sé

   con qué pretexto

   por fin me necesites.