Publicado 11/05/2020 16:00:06 +02:00CET

ACH alerta sobre el duro impacto del coronavirus en los trabajadores informales de Perú, incluidos migrantes venezolanos

Un mercado callejero en Iquitos (Perú) durante la pandemia de coronavirus
Un mercado callejero en Iquitos (Perú) durante la pandemia de coronavirus - GETTY IMAGES

La ONG teme que la entrega de ayuda a los venezolanos aumente el rechazo hacia ellos entre los peruanos

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

Acción contra el Hambre (ACH) ha alertado este lunes sobre el duro impacto que las medidas adoptadas en Perú para contener la pandemia de coronavirus tienen sobre quienes dependen de su trabajo diario para subsistir, que representan el 73 por ciento del mercado laboral en el país, entre ellos los migrantes venezolanos.

"Con más de 67.000 casos confirmados oficialmente en el país y menos de 850 camas UCI, Perú intenta contener la pandemia al tiempo que amortigua el golpe económico generado por las medidas de aislamiento sobre siete de cada diez peruanos que se ganan el pan a diario en la economía informal y no cuentan con ayudas o subsidios", señala ACH.

La ONG ha indicado que la cuarentena nacional que arrancó el pasado 15 de marzo "ha impactado duramente sobre las numerosas familias que subsisten en una economía informal", haciendo difícil que sigan asumiendo los gastos alquiler o hipoteca e incluso la compra de comida.

"La necesidad de trabajar diariamente para subsistir ha hecho que algunas medidas de control se relajaran", ha dicho Américas Arias, la directora de ACH en Perú. Así, ha aumentado la venta ambulante y "se han detectado familias que han comenzado a regresar a sus lugares de origen caminando, a pesar de restricciones y distancias, debido al hambre".

Acción contra el Hambre ha llamado la atención sobre la situación de los 900.000 migrantes venezolanos en Perú, ya que "uno de cada tres se ha quedado sin empleo durante la cuarentena".

"Perú, un país tradicionalmente emigrante, se ha convertido rápidamente en el segundo país receptor de migrantes y refugiados venezolanos, que se han distribuido por el país de forma irregular, concentrándose en Lima", ha contado Arias.

Muchos migrantes venezolanos encontraron refugio en albergues que desde la declaración del estado de emergencia se han visto saturados y con escasos recursos para atender el número de personas confinadas, la mayoría sin ingresos de ningún tipo, de acuerdo con la ONG.

Arias ha advertido de que esta situación supone un "alto riesgo de contagio, así como de intensificación de problemas de salud mental, sumados al riesgo evidente de inseguridad alimentaria y a los problemas de acceso a agua y a los cuidados sanitarios derivados de la Covid-19".

A este respecto, ACH ha recordado que "en Perú hay más de siete millones de personas sin acceso a agua potable, imprescindible para la higiene y prevención". Solo en Lima, donde se concentran los casos de coronavirus, hay un millón y medio de personas sin acceso a saneamiento básico.

"La crisis de salud se ceba con los más pobres, como algunas zonas rurales y pequeños asentamientos urbanos donde ya antes de la pandemia el acceso al agua solo es posible para una de cada tres personas", ha lamentado.

BROTES DE XENOFOBIA

Además, ha denunciado que "los migrantes venezolanos han visto cómo la xenofobia y el rechazo hacia ellos ha crecido exponencialmente en los últimos meses". "Existe un riesgo de que este fenómeno se incremente cuando se inicie la distribución de ayudas", ha apuntado Arias, "a pesar de ser personas que no reciben, en su mayoría, ayuda alguna del Estado".

ACH ha apoyado a los albergues que acogen a los migrantes venezolanos para mejorar sus infraestructuras de agua y saneamiento, lo cual incluye la entrega de los llamados "kits de dignidad", así como con la distribución de comida tanto para migrantes como para las familias peruanas más vulnerables.

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