Publicado 03/12/2020 18:26CET

ACH alerta de que el paso de los huracanes 'Eta' e 'Iota' deja Centroamérica ante una grave emergencia alimentaria

Inundaciones tras el paso de los huracanes 'Eta' e 'Iota' por Honduras.
Inundaciones tras el paso de los huracanes 'Eta' e 'Iota' por Honduras. - Seth Sidney Berry/SOPA Images vi / DPA

Lamenta que Honduras se enfrente al que podría ser el peor desastre natural en décadas

MADRID, 3 Dic. (EUROPA PRESS) -

La responsable geográfica para América Latina de la ONG Acción Contra el Hambre (ACH), Benedetta Lettera, ha alertado este jueves de que el paso de los huracanes 'Eta' e 'Iota' por Centroamérica dejan la región al borde de una grave emergencia alimentaria que se suma a la crisis provocada por la pandemia de coronavirus.

En una rueda de prensa virtual convocada con motivo de la situación en Centroamérica y Colombia a causa de los fenómenos meteorológicos, registrados con tan solo dos semanas de diferencia el pasado mes de noviembre, Lettera ha lamentado que los efectos de los huracanes dificultan aún más "el acceso a formas de subsistencia y alimentos en la zona".

Si bien ha destacado que no se ha constatado una "pérdida de vida humana" del calibre de anteriores emergencias, como el huracán 'Mitch' en 1998, ha señalado que hay 5,2 millones de personas afectadas, principalmente en Honduras, Nicaragua, Guatemala y Colombia.

Así, ha recordado que América Latina es la región del mundo "donde más ha crecido la emergencia alimentaria" en el último año y ha advertido de que la población expuesta fue de un 32 por ciento en 2019.

"Ahora la época de lluvias y la situación derivada de los huracanes es un desafío añadido en la región y llega en un momento en que hay menos recursos a nivel global", ha indicado antes de insistir en que se trata de un "momento en el que es muy difícil encontrar recursos para poder responder a las emergencias". "Es frustrante", ha matizado.

En este sentido ha detallado que, "sin contar con los efectos de la COVID-19, se espera que 67 millones de personas sufran hambre" en América Latina, donde el coronavirus es "una preocupación más".

Sobre la desnutrición infantil Benedetta ha asegurado que esta "no es inmediata" tras una catástrofe natural, pero ha explicado que ACH busca dar prioridad a una respuesta basada en el acceso al agua y los alimentos para evitar, precisamente, que "el estado nutricional de los niños empeore".

No obstante, ha recordado que en todos los países, y a razón de la pandemia, "todos los programas materno-infantiles se han visto afectados".

HONDURAS SE ENFRENTA AL PEOR DESASTRE NATURAL EN DÉCADAS

Noelia Monge Vega, jefa de equipo de emergencia de ACH, ha alertado por su parte de que Honoduras "se enfrenta actualmente al que podría ser el peor desastre natural de los últimos 20 años".

"Se considera que las consecuencias de estos dos huracanes pueden ser peores que los de anteriores debido al nivel de inseguridad alimentaria ya existente en el contexto actual", ha aseverado antes de aclarar que, por contra, "a día de hoy no hay datos consolidados del impacto que estos fenómenos han tenido".

Asimismo, ha señalado que muchas carreteras y puentes se han visto gravemente afectados por los huracanes: "se estima que hay unas 150 carreteras cortadas y 60 puentes destruidos, lo que deja a parte de la población aislada e incomunicada y nos impide dar unos datos mas concisos de las consecuencias".

San Pedro Sula es una de las regiones más afectadas del país, especialmente por sus características topográficas (es un valle). Es una zona muy fértil y altamente poblada, según ha explicado, por lo que un gran número de personas se han tenido que desplazar a albergues.

"Hay una parte de la población que no está refugiada y esta expuesta a una situación de vulnerabilidad", ha denunciado antes de hacer hincapié en que se han perdido las cosechas de arroz, frijoles, caña de azúcar y maíz, así como la ganadería y los medios de vida. "Esto repercutirá en la seguridad alimentaria", ha recalcado.

En el caso de Honduras, ACH advierte además de que el país podría enfrentarse a una doble emergencia sanitaria dada las inundaciones, el "agua estancada" y que "ha habido mucho dengue".

Por su parte, el director de ACH para Centroamérica, Miguel Ángel García Arias, ha celebrado la baja cifra de muertos y ha aclarado que gran parte de las víctimas mortales se han producido por los corrimientos de tierra, que han "sepultado a comunidades enteras".

Las dificultades para acceder a los lugares afectados, ha dicho, hacen que lo fundamental sea "la provisión de agua segura, potable, y de alimentos". En este sentido, ha achacado el bajo número de víctimas mortales a las medidas de prevención puestas en marcha durante años, especialmente a raíz del huracán 'Mitch', que dejó casi 20.000 muertos.

LA SITUACIÓN EN COLOMBIA

La responsable del equipo de emergencias de la organización en Colombia, María Pia Ferrari, ha subrayado especialmente el "grado de afectación y el olor provocado por los cadáveres de animales en la isla de Providencia".

"Muchos animales han fallecido por el huracán 'Iota', de categoría cinco, que pasó a menos de 10 kilómetros de las islas de Providencia y Santa Catalina. Los cadáveres de los animales están bajo los escombros, que predominan aquí. El 98% de las infraestructuas ha sufrido daño y el 100% de la población se ha visto afectada, cuatro de ellos han fallecido", ha afirmado.

La pérdida del ganado, los cultivos, los bancos de peces y la muerte del turismo pondrán en peligro la salud y nutrición de la población local, que no abandonará la isla, tal y como ha sostenido.

"La vegetación tardará cinco años es recuperarse y los corales 15 años. Lo que llama la atención son los baños, estructura de cemento, que han salvado a las personas. Cuando ACH llegó a la isla no había luz, no había acceso a agua segura, había dificultades de comunicaciones, los retos logísticos para llegar a la isla han aumentado", ha manifestado.

Sin embargo, para el director de la ONG en Colombia, John Orlando, no hay desnutrición aguda severa en Colombia sino "crónica permanente en muchas comunidades, sobre todo las que están aisladas". "Esto aumenta la fragilidad de los niños. Hay miles de niños que podrían estar en situaciones agonizadas de desnutrición", ha subrayado.