Actualizado 13/07/2006 21:23 CET

Afganistán- La investigación militar baraja que un primer grupo avisó del paso del convoy y el segundo colocó la mina

El último informe confirma que fue un atentado con un 'artefacto explosivo improvisado" activado por presión

MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

El último informe elaborado por el contingente militar español en Afganistán sobre la explosión que el pasado sábado acabó con la vida del soldado Hernández Seminario cuando patrullaba a bordo de un vehículo 'VAMTAC' por la región de Bakúa, provincia de Farah, confirma que la deflagración fue causada por una mina activada por la presión de una de las ruedas del blindado, según confirmaron a Europa Press fuentes próximas a la investigación.

El documento redactado por los expertos de la Agrupación Española (ASPFOR XIV) cataloga el ataque sufrido por el convoy el pasado sábado en Farah como un 'atentado con Artefacto Explosivo Improvisado' (IED, en terminología militar internacional)', perpetrado con una mina activada por el mecanismo de presión.

En el apartado de conclusiones, los investigadores señalan que uno o varios individuos pudieron coordinarse para avisar a otro u otros de que el convoy militar español abandonaba Bakúa para que colocaran entonces el artefacto explosivo. El documento señala que los efectos de la deflagración podrían haber sido "mucho mayores" si la rueda que pisó la mina hubiera sido una del eje delantero en lugar de una de las traseras porque, en ese caso, la onda expansiva hubiera ido hacia el interior del vehículo, en lugar de hacia el exterior como realmente ocurrió.

DESTELLOS DE DISPAROS

La investigación también expone que la tripulación del primer helicóptero español que acudió a la zona, el que trasladó al soldado finalmente fallecido y a dos de sus compañeros, divisó durante su trayecto de Bakúa a Herat "destellos de dos ráfagas" de disparos de armas ligeras a unos seis kilómetros de distancia. Fuentes militares añadieron que los pilotos españoles vieron también disparos de 'balas trazadoras' --munición que se utiliza en intercambios de disparos nocturnos para reflejar trayectorias y corregirlas--.

Los pilotos españoles, provistos de las correspondientes gafas de visión nocturna, evaluaron la situación y descartaron que se tratara de una amenaza al no estar las ráfagas en su dirección y estar situadas a una distancia estimada visualmente de unos seis kilómetros, por lo que mantuvieron el rumbo previsto hasta llegar a la Base de Herat. El soldado Hernández Seminario falleció en el traslado por la gravedad de sus heridas.

El informe elaborado por los expertos militares del contingente español en Afganistán relata que la sección española de la Compañía de Reacción Rápida (QRF) de la Base de Apoyo Avanzado de Herat (FSB) --unos 33 militares en un convoy de nueve VAMTAC-- llegó el sábado a la región de Bakúa en torno a las 16.00 horas (12.30 hora española).

Antes de abandonar la localidad y regresar por el mismo camino, la sección española entrega material sanitario, principalmente medicinas, en el centro médico local y, tras ello, mantiene un encuentro con el gobernador provincial y el jefe de la Policía, en el marco de los contactos que los militares mantienen habitualmente con las autoridades afganas de las zonas en las que desarrollan sus misiones.

Posteriormente, a las 18.30 horas, al dejar Bakúa, una "fuerte detonación" alcanza al primer vehículo del convoy español. Tras la deflagración la unidad médica que viaja con la columna de blindados atiende a los heridos y los estabiliza y el resto de efectivos de la sección establecen el correspondiente perímetro de seguridad en la zona.

Los responsables sanitarios evalúan el estado de salud de los cinco militares y constatan cuatro están leves y el quinto tiene una fractura abierta en la pierna y, posteriormente, sufre una parada cardiorrespiratoria. Ya en torno a las 20.30 horas llega el primer helicóptero de evacuación médica y recoge a dos de los heridos leves y al más grave y, diez minutos más tarde, el segundo helicóptero traslada a los otros dos heridos hacia la Base de Herat.

Posteriormente, a las 21.00 horas, la otra sección portuguesa, que también estaba de patrulla por la misma provincia, llega al lugar de los hechos y refuerza el perímetro de seguridad habilitado tras la explosión. Finalmente, en la madrugada del sábado al domingo, con la llegada de las primeras luces, se inician las investigaciones sobre lo sucedido.