Actualizado 26/01/2007 12:24 CET

Alcorcón.-Una asamblea juvenil convoca para mañana una cacerolada a pesar de la prohibición de la Delegación de Gobierno

MADRID, 26 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Asamblea de Alcorcón por la Convivencia Pacífica y Contra el Racismo ha convocado para mañana, sábado, una concentración con cacerolada pacífica a pesar de la prohibición de manifestarse de la Delegación del Gobierno en Madrid.

El objetivo de la asamblea juvenil será denunciar "el trato mediático abusivo, alarmista y manipulador" que han realizado hasta ahora los medios de comunicación sobre la realidad de Alcorcón, y que las "organizaciones ultraderechistas y racistas no tengan hueco ahora ni nunca" en el municipio.

La protesta, apoyada por la Asociación de Trabajadores Inmigrantes en España (ATRAIE) y la Coordinadora Antifascista de Madrid, se desarrollará a partir de las 18.00 horas frente al Centro Joven de Alcorcón, ubicado en el número 22 de la calle del Maestro Victoria.

CRÍTICA A LA EXTREMA DERECHA

Además, criticarán la intención "carroñera" de grupos de extrema derecha como España 2000 o Falange Española de "obtener rédito político intentando hacer gala de un descontento xenófobo contra la inmigración que en Alcorcón no existe" y denunciarán "la violencia cotidiana y los abusos en las calles venga de donde venga, de españoles, fascistas, latinoamericanos, norteamericanos, asiáticos, africanos, bandas mafiosas, jóvenes o viejos, así como el uso de armas blancas y de fuego".

La Asamblea de Alcorcón aboga por "la convivencia pacífica entre todos los vecinos y vecinas, por la coexistencia de todas las culturas, nacionalidades y razas y su integración en el tejido social a todos los niveles". "Creemos que tanto la inmigración como los incidentes entre jóvenes de la clase obrera son producto de un sistema económico y político basado en la explotación y en la competencia individualista, en vez de la solidaridad y el apoyo mutuo", explicó.

Por eso, han decidido ejercer su derecho a autoorganizarse desde la base y constituir una asamblea de "urgencia" desde la que los jóvenes de Alcorcón pretende demostrar de una manera "pacífica y multitudinaria" que no es una comunidad racista y que es una comunidad que se enorgullece de tener una coexistencia pacífica. "No somos bandas ni grupos violentos antisistema sino la población de Alcorcón organizándose por sí misma y desde abajo, defendiéndose y haciéndose valer", argumentaron.