La Alianza para la Movilidad Académica Iberoamericana

Actualizado 26/05/2015 11:06:07 CET
Rebeca Grynspan, Secretaria General Iberoamericana
Foto: SEGIB

Autor: Tomás Mallo. Secretario de la Sección Iberoamericana del Ateneo de Madrid.

   MADRID, 26 May. (Notimérica) -  

   Después de la Cumbre Iberoamericana de Veracruz sigue latente la continuidad del sistema iberoamericano. El "renovarse o morir" presiona en el quehacer de los que piensan y trabajan en el mismo y, en consecuencia, sigue siendo pertinente la pregunta: ¿Cómo pasar de una Conferencia a la construcción de una Comunidad Iberoamericana?

   La respuesta no es fácil y a la misma no aporta gran cosa la retórica que algunos presentan como un gran mensaje político, pero que en la práctica poco ha contribuido a la consecución de resultados concretos para mejorar la existencia de los ciudadanos de los países iberoamericanos.

   Quizás también por eso vivimos momentos de desafección, provocada por el desprestigio de las elites políticas y económicas y de ahí la necesidad urgente e imperiosa de configurar una construcción institucional que responda a las demandas legítimas de la ciudadanía, lo que sólo se puede alcanzar creando espacios de participación y fortaleciendo y mejorando las instituciones del sistema iberoamericano.

   Ante este panorama la SEGIB ha comenzado la "remodelación" del sistema con la constitución del Comité de Dirección Estratégica de los Organismos Iberoamericanos (CODEI) integrado por Rebeca Grynspan (SEGIB), Paulo Speller (OEI), Gina M. Riaño Barón (OISS), Alejo Ramírez (OIJ) y Fernando Ferraro (COMJIB), que tendrán que trabajar en la conformación de dicho sistema  y en el establecimiento de una estrategia común, y derivadas de la misma, en la planificación común y la articulación funcional, en una mayor transparencia y rendición de cuentas a los países miembros, en un reforzamiento de la visibilidad y en el aprovechamiento de manera eficiente de los recursos disponibles.

   Además de la renovación institucional, para revitalizar el espacio iberoamericano hay que avanzar en las propuestas aprobadas en Veracruz, entre las que hay proyectos novedosos, o no tan novedosos, pero que son decisivos para dicha revitalización y para la continuidad del sistema iberoamericano, como puedan ser la Alianza para la Movilidad Académica, la Agenda Digital Cultural, un plan para el fortalecimiento de las industrias culturales, el reforzamiento del Programa de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo (CYTED) o el desarrollo del Programa Iberoamericano de la Juventud.

   En varias ocasiones hemos afirmado que para avanzar en esos y otros proyectos hay que dar un mayor peso político a la cooperación, que es y será aún más en el futuro la "piedra angular" de la Comunidad Iberoamericana, siendo como es el instrumento más idóneo para materializar un sentimiento de comunidad. ¿Hay voluntad política para  poner en marcha una Alianza para la Movilidad Académica?

   Recientemente hemos tenido noticia del acuerdo entre la SEGIB y la Fundación de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), dependiente del Ministerio español de Hacienda y Administraciones Públicas y que gestiona un programa de becas de inserción laboral facilitando formación práctica en las empresas a jóvenes titulados.

   Por otra parte, la OEI y la Fundación SM, actuando como testigo el secretario general de la UNASUR, han firmado un acuerdo de cooperación técnica para convocar el Premio Iberoamericano de Educación en Derechos Humanos "Óscar Arnulfo Romero", con el objetivo de reconocer el trabajo de instituciones educativas vinculadas con la convivencia, la paz, la libertad de pensamiento y expresión, el bienestar social y cultural, la erradicación de cualquier tipo de discriminación y la sensibilización y conocimiento de los Derechos Humanos.

   La admisión de trabajos tendrá lugar hasta el 30 de septiembre y las experiencias seleccionadas serán distinguidas con la participación de un representante en el Seminario Internacional sobre Educación en Derechos Humanos que se celebrará en Lima en el último trimestre del año. El Premio a la experiencia ganadora consiste en un diploma acreditativo y 20.000 dólares que necesariamente deberán ser reinvertidos en el programa premiado.

   Pero sin lugar a dudas, tiene una gran importancia la firma el día 22 de mayo de la adhesión del Banco Santander a la Alianza para la Movilidad Académica Iberoamericana con una contribución de 40.000 becas hasta el año 2018, que son las primeras del total de 220.000 becas para estudiantes, profesores e investigadores que está impulsando la SEGIB hasta el año 2020.

   Mientras todo esto ocurre, el Gobierno colombiano trabaja ya en la organización de la XXV Cumbre Iberoamericana de 2016, que se celebrará probablemente en Cartagena de Indias; trabajo que ha estado precedido, después del traspaso de la Secretaría Pro Témpore de México a Colombia, por la reunión, a primeros de marzo, de la Ministra de Relaciones Exteriores colombiana María Ángela Holguín con Rebeca Grynspan y con la Dirección General de Política Exterior para Iberoamérica del Ministerio español de Asuntos Exteriores y Cooperación (MAEC).

   Pues bien, todo esto parece indicar que nos espera un futuro esperanzador en lo que se refiere a la Movilidad Académica Iberoamericana. Los organismos iberoamericanos y otras instituciones deberán trabajar conjuntamente para conseguir el compromiso de los gobiernos, otras empresas e instituciones para desarrollar la Movilidad Académica Iberoamericana; un programa que responde a los intereses de las comunidades universitarias  para fortalecer el tejido académico para contribuir al desarrollo sostenible y a las demandas de los ciudadanos  para contribuir al desarrollo sostenible y a la reducción de la desigualdad, y que además puede ser determinante en la conformación de la Comunidad Iberoamericana y en la consolidación de la SEGIB.