Publicado 17/08/2020 17:09CET

AMP.- Colombia.- Duque culpa al narcotráfico de la masacre en Samaniego

El presidente de Colombia, Iván Duque
El presidente de Colombia, Iván Duque - PRESIDENCIA DE COLOMBIA - Archivo

Ya hay dos detenidos y el Gobierno ofrece una recompensa para capturar a todos los implicados

MADRID, 17 Ago. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Colombia, Iván Duque, ha atribuido la masacre ocurrida el fin de semana en el municipio de Samaniego, en el departamento de Nariño (suroeste), a la violencia desatada por el narcotráfico.

"Quiero empezar con un rechazo categórico por estos hechos execrables que vimos en el departamento de Nariño. La situación ocurrida en Samaniego nos estremece, nos duele", dijo el domingo durante su alocución diaria sobre la evolución de la pandemia de coronavirus en Colombia.

"Pero también quiero hablarle al país con mucha claridad: Estos hechos están ocurriendo por el narcotráfico, por la presencia de grupos ilegales que quieren llenar de actividades ilícitas muchos lugares del territorio", afirmó.

En concreto, el mandatario colombiano recordó que "en Nariño hay presencia del ELN (la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional) y otros grupos armados que sirven a cárteles criminales".

Duque aseguró que su Gobierno está combatiendo de "manera férrea" el narcotráfico --"El mal que por muchos años ha golpeado a nuestro país"--, destacando en este sentido que se ha logrado "la mayor reducción de cultivos ilícitos en seis años".

Además, el jefe de Estado ordenó al ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, que se traslade al lugar de los hechos para seguir de cerca las investigaciones, según recoge la prensa colombiana.

Este suceso ha reavivado las críticas al Gobierno por la violencia que asola Colombia desde la firma en 2016 del acuerdo de paz con las FARC por la lucha entre grupos rivales para apoderarse de los negocios y territorios de la antigua guerrilla.

La mayoría de las víctimas son ex guerrilleros de las FARC y líderes sociales. En estos momentos, las autoridades intentan determinar si se trata de un nuevo ataque dirigido específicamente contra jóvenes activistas como el que ocurrió hace unos días en la ciudad de Cali, en el que murieron cinco personas.

"¿Dónde está el Gobierno Nacional?, ¿Contemplando impávido cómo se expande --peor que el coronavirus-- la pandemia de la matanza de jóvenes humildes?", ha cuestionado la alcaldesa de Bogotá, Claudia López, en Twitter.

CONDENA INTERNACIONAL

Por su parte, el jefe de la Misión de la ONU en Colombia, Carlos Ruiz-Massieu, ha urgido a "tomar las medidas necesarias para reducir la violencia en las regiones y esclarecer los hechos". "Masacres como la de Samaniego, donde murieron ocho jóvenes, no deben ocurrir. Mi condena absoluta ante este hecho", ha dicho en la misma red social.

Posteriormente, la Misión de la ONU en Colombia ha emitido un comunicado en el que condena lo ocurrido en Samaniego pero también "los demás hechos violentos que han ocurrido en las últimas semanas en diferentes regiones afectando la seguridad de las comunidades".

La organización internacional ha detallado que, en lo que va de año, la Oficina de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos ha documentado 33 masacres, 97 asesinados de defensores de los Derechos Humanos y 41 ex guerrilleros de las FARC, para un total de 215 antiguos combatientes asesinados de la firma de la paz.

"Estos hechos violentos, con serios impactos humanitarios, están ocurriendo en territorios con presencia de grupos armados ilegales y otras organizaciones generadoras de violencia, de economías ilegales, pobreza y caracterizado por una limitada presencia del Estado", ha indicado la ONU.

"Por lo tanto", ha continuado, "es crucial avanzar y profundizar la implementación integral del acuerdo de paz, especialmente su capítulo 3.4 sobre garantías de seguridad que ofrece mecanismos e instrumentos de prevención, protección y seguridad".

En concreto, ha considerado "urgente" avanzar "en el diseño e implementación de la política pública de desmantelamiento de las organizaciones criminales y sus redes de apoyo, como parte de los esfuerzos para consolidar el despliegue y la acción integral del Estado, especialmente en las zonas más vulnerables y afectadas por el conflicto".

"Debido a estos hechos preocupantes, la ONU hace un llamado a las autoridades competentes a fortalecer las medidas adoptadas y realizar todas las acciones necesarias para eliminar esta violencia y a no escatimar esfuerzos en investigaciones y judicializaciones de quienes atentan contra las garantías de seguridad de las comunidades", ha pedido.

La Organización de Estados Americanos (OEA) también ha expresado en un comunicado su "profunda preocupación por la grave situación de violencia en Nariño a causa del accionar de grupos armados ilegales".

El bloque regional ha reiterado su llamamiento a los grupos armados ilegales a "cesar todo ataque contra la población civil" y al Estado colombiano a "investigar con celeridad estos graves hechos, a garantizar la seguridad de la población civil, con especial énfasis en niños, adolescentes y jóvenes, y a multiplicar los esfuerzos para profundizar la coordinación entre autoridades nacionales, territoriales y sociedad civil". "No más violencia", ha reclamado.

PRIMERAS DETENCIONES

Los hechos ocurrieron el sábado por la noche cuando un grupo armado irrumpió en una reunión privada celebrada en una finca de la zona rural de Samaniego, provocando la muerte de nueve personas y varios heridos.

Ya hay dos detenidos y el Gobierno ha anunciado una recompensa de 200 millones de pesos (unos 44.500 euros) para quien entregue información que conduzca a la captura de todos los implicados en este crimen.

De acuerdo con fuentes de la comunidad, desde el año 2017 se ha venido recrudeciendo la violencia en esta zona del país por disputas entre grupos armados y la presencia de cárteles mexicanos.