Argentina.- La ciudad de Ushuaia será la sede de la Primera Bienal de Arte Contemporáneo del Fin del Mundo

Actualizado 04/09/2006 19:05:10 CET

BUENOS AIRES, 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

El lanzamiento oficial de la Primera Bienal de Arte Contemporáneo del Fin del Mundo, que abrirá su muestra central el 15 de marzo de 2007 en Ushuaia, la ciudad más austral del planeta, ubicada en la Isla de Tierra del Fuego, se presentará mañana en un acto presidido por el ministro de Asuntos Exteriores, Jorge Taiana.

Este proyecto cultural, iniciativa de la Fundación Patagonia Arte y Desafío, y con producción y organización a cargo de instituciones públicas y privadas de Argentina y Brasil, ha sido declarado de interés nacional por la Secretaría de Cultura del Gobierno y cuenta con el apoyo de la Fundación Memorial del Parlamento Latinoamericano.

Argentina, con la colaboración del Ministerio de Cultura de Brasil, sitúa Primera Bienal del Fin del Mundo dentro del circuito internacional de Arte Contemporáneo, en el marco de los festejos que darán inicio al Año Polar Internacional, según informó el Gobierno en un comunicado.

A partir del 11 de septiembre comienzan los Foros de Discusión, tanto en el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (MALBA), como -a partir de octubre- en las ciudades de San Pablo y Ushuaia.

Una prestigiosa lista de especialistas argentinos y extranjeros -coordinados por Ana María Battistozzi en Argentina- presentarán sus ponencias sobre temas como las urgencias ecológicas, el imaginario del fin del mundo, la necesidad de reflexionar sobre otros mundos posibles y las tensiones entre geopolítica, ecología y ética.

Estarán presentes en la inauguración, además, artistas internacionales, embajadores, agregados culturales y comerciales, autoridades culturales de Brasil, curadores nacionales e internacionales y también instituciones ligadas a la cultura.

La consigna de la bienal -que propone unir los polos Sur y Norte a través del arte- es 'Pensar en el fin del mundo, qué otro mundo es posible'. El arte, la tecnología y el medio ambiente se constituyen como ejes de reflexión articuladores del discurso estético.