Publicado 01/03/2016 20:04:22 +01:00CET

Las armas utilizadas en la tragedia de Ayotzinapa podrían ser de una empresa alemana

 Fusil G36
SGT TEDDY WADE

   MADRID, 1 Mar. (Notimérica) -

   La noche en la que 43 normalistas de Ayotzinapa desaparecieron en la ciudad mexicana de Iguala, los jóvenes fueron atacados con armas de fuego por agentes de la Policía de la ciudad, dejando dos estudiantes fallecidos.

   Según el periodista alemán Wolf Dieter Vogel, las armas utilizadas esa noche podrían estar relacionadas con la empresa alemana Heckler & Koch, dedicada a la fabricación de armas, que entre 2006 y 2009 vendió fusiles de asalto G36 a México. "Está comprobado que las usaron", aseguró en una entrevista a 'BBC Mundo'.

   El reportero, que investigó el caso para un diario alemán, manifestó que varias de esas armas estaban en manos de la policía de Iguala. "La mañana después del ataque fueron encontradas entre 36 y 38 de esas armas en el edificio de la policía municipal de Iguala", explicó Vogel.

   Además, añade que los policías detenidos por el ataque contra los estudiantes de Ayotzinapa declararon que llevaban esos fusiles, por los que la empresa Heckler & Koch está acusada de exportar armas ilegalmente y seis de sus empleados enfrentan cargos.

   La ley alemana prohíbe la venta de armamento a zonas en conflicto, y algunos estados federados mexicanos están incluidos dentro de esa clasificación por el riesgo de violencia relacionada con el narcotráfico.

   Sin embargo, un empleado de la empresa confirmó la exportación, según el activista antiarmas alemán Jürgen Grässlin. Además, a principios del 2000, la Dirección de Comercialización de Armamentos y Municiones (DCAM) de la Secretaría de Defensa Nacional de México se mostró interesada en adquirir los fusiles de esta empresa.

   Por su parte, el periodista alemán descubrió en su investigación que la mitad de las 10.000 armas que se mandaron a México fueron enviadas a los estados donde la ley alemana prohíbe exportar. "Las instituciones mexicanas no cumplieron con sus obligaciones fijadas en los documentos(...). Es decir, la DCAM envió las armas a entidades policíacas de estados a las que no tenía permitido mandarlas", explicó Vogel.

   En México saltó la alarma de que la Policía de Iguala, en el estado de Guerrero, había utilizado fusiles G36 para desalojar a los estudiantes de la Escuela Normal Rural de Ayotzinapa y en el enfrentamiento habían muerto dos de los jóvenes.

   De esta forma, la Fiscalía alemana presentó cargos contra la empresa de armas y acusó a seis empleados por un presunto delito contra la ley de control de armas de guerra y contra la regulación del comercio exterior.