Bolivia.- Críticas a Evo Morales por su gestión de los incendios a solo mes y medio de las elecciones

Publicado 09/09/2019 8:19:52CET
Incendios en Bolivia
Incendios en BoliviaREUTERS / HANDOUT .

SANTA CRUZ DE LA SIERRA/LA PAZ, 9 Sep. (Reuters/EP) -

El presidente de Bolivia, Evo Morales, se reunió a finales de agosto con un grupo de granjeros en la ciudad tropical boliviana de Santa Cruz de la Sierra, en las afueras de la selva amazónica, para celebrar que por primera vez se iba a enviar un cargamento de carne de ternera de la región a China.

Allí se llevó a cabo una ceremonia para conmemorar lo que se suponía que sería un logro culminante en el plan de Morales de convertir a Bolivia en un proveedor global de alimentos y que consistía en entrar en el mercado chino, coincidiendo con la necesidad de Pekín de buscar alternativas a los productores estadounidenses.

"Esta es solo otra herramienta que asegura que estamos creciendo económicamente", afirmó el primer presidente indígena de Bolivia durante esta celebración. "El país enviará 8.000 toneladas de carne de vacuno a China el próximo año", añadió.

Sin embargo, en las afueras de la ciudad, el coste del rápido aumento de la agricultura es claramente visible. Los incendios forestales se dispararon, probablemente por el aumento de la tala y la quema de tierras para la cría de ganado o la agricultura de soja.

Los críticos y simpatizantes de la oposición relacionan el aumento de los incendios con las leyes que Morales ha aprobado para alentar a los agricultores y ganaderos a asentarse en áreas forestales en los últimos años. Estas normativas incluyen, por ejemplo, permisos para usar métodos de tala y quema para aumentar la producción a pesar de la sequía.

La magnitud de los incendios ha amenazado con destruir lo que se considera un baluarte natural contra el cambio climático. En las últimas semanas, han arrasado más de 2,1 millones de hectáreas en Bolivia, un área casi del tamaño de Nueva Jersey, quemando más de 700.000 hectáreas de bosque en reservas protegidas, según un informe del grupo local de conservación FAN.

Del mismo modo, la oposición ha comenzado a criticar el nuevo apoyo de Morales a una industria que una vez estuvo en desacuerdo con su Gobierno . "Antes (de los incendios) iba a ser difícil para él encontrar el apoyo de los votantes indecisos. Ahora va a ser mucho más complicado", ha señalado el analista político Marcelo Arequipa.

El apoyo de Morales a la agricultura ha sorprendido a algunos. A diferencia del presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, quien ha llamado al cambio climático un "engaño", Morales es conocido como un ambientalista que, a menudo, se ha manifestado sobre la necesidad de proteger a la "Pachamama", o la Madre Tierra, en foros globales.

Sin embargo, Morales también está interesado en impulsar el desarrollo y el crecimiento económico en Bolivia, uno de los países más pobres de América del Sur. En su país, su Gobierno se está convirtiendo cada vez más en un aliado de los intereses agrícolas y ganaderos, llamando a los productos básicos agrícolas el "nuevo oro" que ayudará a diversificar la economía, alejándose de la que ha sido hasta ahora la exportación clave de Bolivia, el gas natural.

"Estos incendios podrían cambiar el curso de la historia", ha afirmado el politólogo Franklin Pareja, de La Paz. "Son tan grandes que han empezado a exponer otras cosas. Por ejemplo, que no se trata sólo de dar oportunidades a los pobres, sino de favorecer los intereses de las empresas agroindustriales", ha agregado.

Tras una ola de críticas por la lenta respuesta inicial de su Gobierno a los incendios, Morales entró en acción a finales del mes pasado, contratando un Boeing SuperTanker para apagar las llamas con agua y uniéndose a los bomberos que luchan contra ellos en el suelo con mangueras.

Las posibilidades de éxito electoral de Morales pueden depender ahora de si la indignación por los incendios puede ser aprovechada por su principal rival, Carlos Mesa. Algunas encuestas recientes indican que Mesa podría triunfar en una posible segunda vuelta. "Este es un desastre nacional", dijo Mesa a la emisora local Red Uno. "Sabemos quién causó este desastre: Evo Morales y sus políticas irresponsables de uso de la tierra", lamentó.

El Gobierno ha negado que sus políticas hayan alimentado los incendios, calificándolo de "mentira" y prometiendo invertir lo que fuera necesario para volver a cultivar los bosques.

Morales, por su parte, echó la culpa a las sequías periódicas que ha sufrido el país en este último año. "Si usted fuma un cigarrillo y lo tira, se encenderá y habrá un incendio", indicó Morales a uno de los granjeros en la ceremonia que se celebró en Santa Cruz la semana pasada.

MATAR A LA GALLINA DE LOS HUEVOS DE ORO

Hace una década, Morales era tan rechazado en Santa Cruz que evitó acudir a la feria agrícola que se celebra cada año en esta ciudad. La provincia agrícola, tradicionalmente conservadora, temía sus planes de desmantelar grandes fincas rurales.

Sin embargo, se ha vuelto menos impopular entre los agricultores desde que anunció un plan en 2013 para triplicar las tierras agrícolas de Bolivia a 13 millones de hectáreas para 2025, un objetivo que algunos dicen que sólo es posible mediante la destrucción de grandes extensiones de bosque.

Una serie de indultos gubernamentales a la deforestación ilegal a partir de ese año alentó a los campesinos sin tierra a desplazarse hacia la Amazonia, donde la deforestación por la agricultura se duplicó entre 2014 y 2018, según precisó la autoridad forestal de Bolivia en un informe publicado en abril.

El mandatario boliviano también ha respaldado proyectos de infraestructura como un proyecto de carreteras cuyo coste ascendía a los 580 millones de dólares o una propuesta de ferrocarril transcontinental a la costa del Pacífico peruano.

Este año, Morales aprobó una ley para fomentar más exportaciones de soja y, al inicio de la estación seca, autorizó la tala de tierras en las provincias amazónicas que ahora están plagadas de incendios.

Los empresarios agrícolas dijeron que esas medidas eran necesarias para apoyar a la industria, e instaron a Morales a no ceder a las demandas de tomar medidas drásticas contra el sector, a pesar de los incendios.

"Las leyes fueron bien pensadas y no deben ser derogadas", ha afirmado Oscar Pereyra, presidente de una importante asociación ganadera de Bolivia. "No podemos matar a la gallina de los huevos de oro de la industria agrícola", ha agregado.

Los ecologistas, por su parte, temen que el aumento de la deforestación y los incendios tengan efectos en el medio ambiente. "Cada vez que salgo, veo nuevos terrenos, ya sea para ganado o para soja", ha dicho Robert Flock, obispo católico de la región de Santa Cruz. "Eso significa más sequía", ha lamentado.

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