Brasil, Chile y EEUU se estancan en la lucha contra la corrupción, según Transparencia Internacional

Publicado 29/01/2019 9:29:24CET
TRANSPARENCY INTERNATIONAL

   La ONG alerta del círculo vicioso entre el retroceso de las instituciones democráticas y la corrupción

   MADRID, 29 Ene. (EP/Notimérica) -

   La lucha contra la corrupción a nivel mundial se ha estancado en los últimos años, según se desprende del último El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2018 publicado este martes por Transparencia Internacional, que ha denunciado que tanto Brasil, Chile y Estados Unidos han perdido posiciones en la lucha contra la corrupción.

   Para la elaboración del índice, Transparencia Internacional se nutre de trece encuestas y evaluaciones realizadas por expertos para medir la corrupción en el sector público de 180 países y territorios, a los cuales se les asigna una puntuación que va de 0, corrupción elevada, a 100, transparencia elevada.

   Según el estudio, más de dos tercios de los países analizados obtienen menos de 50 puntos, siendo la puntuación media de tan solo 43 puntos. Desde 2012, según la ONG, solo 20 países han registrado mejoras significativas en sus respectivas puntuaciones, entre los que se encuentran Estonia y Costa de Marfil, mientras que en otros 16 países, entre los que destacan Australia, Chile y Malta, las puntuaciones han empeorado de forma significativa.

   A su vez, Brasil cede dos puntos y se sitúa en 35, su nivel más bajo en siete años igualmente. Respecto a este país, la ONG ha resaltado que junto a las promesas de acabar con la corrupción, el nuevo presidente, Jair Bolsonaro, ha dejado claro que gobernará con mano firme, lo que representa una amenaza para muchos de los hitos democráticos que ha logrado el país.

   Con una puntuación de 71, EEUU descendió cuatro puntos con respecto al índice del año pasado, hasta la cota mínima de los últimos siete años, y por primera vez desde 2011 se vio al margen del grupo de 20 líderes.

   "Este descenso se produce en un contexto en el que EEUU ve amenazado su sistema de controles y contrapesos, además de sufrir una erosión de las normas éticas en sus máximos niveles de poder", señala Transparencia Internacional en un comunicado de prensa.

   Los países donde la corrupción está más presente son Somalia, Sudán del Sur y Siria, con 10, 13 y 13 puntos, respectivamente. Los dos últimos países se encuentran sufidos en un conflicto mientras que en el caso de Somalia a la violencia del grupo yihadista Al Shabaab se sumó en el último año en impacto de la sequía.

VÍNCULO ENTRE DEMOCRACIA Y LUCHA CONTRA LA CORRUPCIÓN

   "Nuestra investigación establece un vínculo muy claro entre el hecho de contar con una democracia saludable y el éxito en la lucha contra la corrupción en el sector público", ha señalado la presidenta de Transparencia Internacional, Delia Ferreira Rubio.

   "La corrupción tiene una probabilidad mucho mayor de surgir cuando la democracia se asienta sobre cimientos débiles y, como hemos visto en muchos países, cuando los políticos antidemocráticos y populistas tienen la oportunidad de utilizarla para su beneficio", ha resaltado en un comunicado.

   Por su parte, la directora ejecutiva de Transparencia Internacional, Patricia Moreira, ha incidido en que "con tantas instituciones democráticas amenazadas en todo el mundo --a menudo por líderes con tendencias autoritarias o populistas-- es necesario seguir trabajando para fortalecer los mecanismos de control y equilibrio y proteger los derechos de los ciudadanos".

   "La corrupción socava la democracia y genera un círculo vicioso que provoca el deterioro de las instituciones democráticas, que progresivamente van perdiendo su capacidad de controlar la corrupción", ha añadido.

   Así, el análisis cruzado del IPC con los datos relativos a la democracia desvela una relación directa entre la corrupción y la salud democrática global. Las democracias caracterizadas como "plenas" obtienen en promedio 75 puntos, mientras que las etiquetadas como "débiles" cuentan con una media de 49 puntos.

   En lo que respecta a los denominados "regímenes híbridos", que presentan elementos propios de los sistemas autocráticos, tienen 35 puntos de media en el índice, mientras que los regímenes autocráticos son los que obtienen peores resultados, con 30 puntos de media.

   Transparencia Internacional ha puesto como ejemplo de esta relación entre democracia y corrupción a Hungría y Turquía, cuyas puntuaciones se redujeron en ocho y nueve puntos, respectivamente, en los últimos cinco años.

   En ese tiempo, ha destacado, Turquía perdió la denominación de "parcialmente libre" y pasó a la categoría de "ausencia de libertad", mientras que Hungría registra la puntuación más baja en el apartado de derechos políticos desde la caída del comunismo en 1989.

   Estos resultados, según la ONG, reflejan el deterioro del Estado de Derecho y de las instituciones democráticas en ambos países, y además reflejan la rápida erosión del espacio de la sociedad civil así como de los medios de comunicación independientes.

   Según la organización, en términos más generales se puede afirmar que los países con mayor índice de corrupción pueden resultar lugares peligrosos para los opositores políticos puesto que prácticamente todos los países cuyos gobiernos ordenan o toleran asesinatos políticos se encuentran entre los clasificados como altamente corruptos por el IPC.

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