Brasil.- Detienen a 35 personas en una redada contra la corrupción policial en Río de Janeiro

Actualizado 11/02/2011 22:48:10 CET

RÍO DE JANEIRO, 11 Feb. (Reuters/EP) -

Al menos 35 personas, la mayoría de ellos agentes de Policía de Río de Janeiro, fueron detenidos este viernes por su relación con bandas de narcotraficantes en esta ciudad de Brasil.

El operativo ha sido uno de los mayores llevados a cabo contra la corrupción policial en la ciudad, que está superando gradualmente la mala reputación del crimen organizado y la violencia.

La Policía de Río de Janeiro ha sido acusada de corrupción y de encubrir sus tácticas violentas en los cientos de barrios marginales que a menudo están controladas por estos traficantes de drogas.

"No hay Policía en el mundo que puede pasar página sin herir su propio cuerpo", dijo a los periodistas José Beltrame, el secretario de seguridad pública del estado de Río de Janeiro.

Cientos de agentes participaron en la operación, denominada 'Guillotina', y que buscaba arrestar a 45 personas, incluyendo a 32 oficiales de la policía.

Este asunto comenzó a investigarse en 2009 cuando en una operación policial llevada a cabo en un barrio marginal se canceló después de que los detalles de la redada fueran filtrados a los traficantes de drogas, según aseguraron las autoridades.

Oficiales de policía que fueron blanco de la operación, también eran sospechosos de proveer protección a apuestas ilegales, liderar grupos armados y aceptar sobornos de narcotraficantes.

Uno de los presuntos líderes de los policías corruptos, el ex comandante de la policía Carlos de Oliveira, era sospechoso de haber cobrado de los jefes de la droga 100.000 reales (44.300 euros) cada vez que entregaba información sobre operaciones policiales. Oliveira había salido de la policía para integrar en el Gobierno municipal.

La tasa de criminalidad en Río de Janeiro han disminuido, hecho que las autoridades atribuyen a la política llevada a cabo desde 2008 en la que se envía a policías especialmente capacitados a estos barrios marginales para expulsar a las bandas de narcotraficantes.

Río de Janeiro registró su menor tasa de asesinatos desde 1991, 30 homicidios por cada 100.000 habitantes, un 18 por ciento menos respecto al año anterior.