Actualizado 03/04/2013 09:40 CET

La Fiscalía acusa formalmente a ocho personas por el incendio en la discoteca Kiss

BRASILIA, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

La Fiscalía de Río Grande do Sul ha acusado formalmente este martes a ocho personas por el incendio desatado el pasado 27 de enero en la discoteca Kiss, que se saldó con 241 personas muertas y cientos heridas.

El Ministerio Público ha presentado su acusación formal contra los dos socios de la discoteca --Elissandro Spohr y Mauro Hoffmann-- y el cantante y el productor del grupo de música que actuaba esa noche en Kiss --Marcelo de Jesus dos Santos y Luciano Bonilha Leao-- por homicidio doloso.

En el caso de los dos primeros, la Fiscalía ha argumentado que actuaron de forma negligente al no utilizar un aislante acústico capaz de impedir la propagación del fuego por el local, y en el de los dos últimos, por lanzar las bengalas que dieron lugar al incendio.

Además, el Ministerio Público ha acusado a dos bomberos de fraude procesal por, supuestamente, alterar las pruebas con su actuación posterior al incendio.

Por último, la Fiscalía ha decidido acusar a otras dos personas --el ex socio y el ex contable de Kiss Elton Uroda y Volmir Panzer, respectivamente-- por falso testimonio, según ha informado la cadena brasileña O Globo.

La Policía había adelantado que habría 16 acusados, al considerar que, además de las mencionadas, otras cuatro personas --dos bomberos, el gerente de Kiss y la madre y la hermana de Spohr-- debían ser acusadas de homicidio doloso y otras tantas --dos fiscales y dos concejales-- debían ser acusadas de homicidio culposo.

Tras la presentación del pliego con la acusación fiscal, un tribunal local deberá decidir si lo acepta o no, tanto total como parcialmente. En caso afirmativo, estas personas serán imputadas y quedarán ligadas al proceso judicial.

El incendio comenzó en la madrugada del domingo 27 de enero a causa de un espectáculo pirotécnico que hizo arder el material para el aislamiento acústico de la discoteca, donde se estaba celebrando una fiesta de estudiantes de la Universidad Federal de Santa María (UFSM).

En el momento de la tragedia, entre 300 y 400 personas se encontraban en Kiss. Muchos de ellos no lograron salir por la única salida de emergencia porque estaba cerrada, por lo que se desató una avalancha humana que fue mortal.