Brasil.- Indígenas brasileños se enfrentan a Celulosa Aracruz para recuperar las tierras de las que fueron expulsados

Actualizado 25/08/2006 19:35:01 CET

BRASILIA, 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

La empresa Celulosa Aracruz mantiene abierto el conflicto en el estado brasileño de Espíritu Santo con las poblaciones indígenas de las etnias Tupiniquim y Guaraní que reclaman las 18.000 hectáreas que, según ellos, la compañía 'ocupa' desde 1967.

El Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST), una de las organizaciones que apoya la lucha indígena, denunció a través de un comunicado que "Aracruz extirpa cultura y seres humanos" al tiempo que recordó que en Espirito Santo había cuarenta aldeas nativas antes de la llegada de la compañía, de las que sólo quedan siete.

Celulosa Aracruz plantó masivamente eucaliptos en Espirito Santo para producir pasta de celulosa, plantaciones que también llevó a cabo en los estados de Bahía, Río Grande do Sul y Minas Gerais, por lo que actualmente posee 245.000 hectáreas de eucalipto en todo el país.

"Las tierras antes eran productivas, pero hoy la biodiversidad prácticamente no existe. Antes había mata nativa, y ahora la vegetación se resume a eucaliptos, que forman un verdadero desierto verde", prosigue el texto.

El MST también recoge testimonios de indígenas que advierten sobre la desaparición del agua en varias regiones invadidas por las nuevas plantaciones. Esta situación motivó la movilización de los pueblos nativos para recuperar sus tierras, iniciativas que en algunos casos concluyeron con éxito.

Sin embargo, a principios de año, Aracruz Celulosa contrató "helicópteros, bombas, armas y 120 agentes de la policía Federal" para destruir dos aldeas que los indígenas habían reconstruido en territorios recuperados, denuncia MST. Por este motivo, el ministro de justicia brasileño, Márcio Thomas Bastos, se comprometió con las comunidades expulsadas a "delimitar" correctamente las tierras.

"Esperamos que la deuda histórica con estos pueblos sea reparada, en nombre de los verdaderos dueños de las tierras brasileñas", concluye el comunicado de MST que recuerda que el 28 de agosto la Fundación Nacional del Indio (FUNAI) entregará un informe final sobre la demarcación de las hectáreas que actualmente son explotadas por la compañía en el estado de Espirito Santo.